El diario Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), pareció admitir de forma involuntaria la existencia de presos políticos en la isla, algo que el régimen niega categóricamente desde hace décadas.
En una publicación en su cuenta oficial de X (antes Twitter), el periódico criticó al diplomático estadounidense Mike Hammer, afirmando que “envió un audio de agradecimiento a un preso político por la causa del 11 de julio, reafirmando su compromiso con la libertad de los presos políticos en Cuba”.

La reacción de los internautas fue inmediata. Varios usuarios señalaron lo que muchos consideran un lapso revelador, ya que el gobierno cubano insiste públicamente en que en el país no existen presos políticos, sino “personas sancionadas por delitos comunes”.
El régimen de inmediato borró el post y lo sustituyó por otro donde afirma que "los detenidos por los hechos vandálicos del 11 de julio fueron debidamente juzgados por cometer delitos contra el orden interior".
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Aunque esta reacción era la esperada, la publicación original dejó varios mensajes que señalan al régimen por la violación de los derechos de los cubanos.
“Mira que lindo, ustedes mismos acaban de reconocer que tienen presos políticos en la isla cárcel”, escribió un usuario, mientras otros aseguraron “Ya era hora de que admitieran lo obvio”.
La frase, que contenía la expresión “presos políticos en Cuba”, ha sido interpretada como una confirmación implícita de lo que han denunciado por años activistas, ONG internacionales y gobiernos democráticos: la existencia de centenares de personas encarceladas por motivos políticos, especialmente tras las protestas masivas del 11 de julio de 2021.
El gobierno cubano ha negado sistemáticamente tener prisioneros por razones de conciencia o política, calificando a los detenidos del 11J como “vándalos”, “mercenarios” o “delincuentes comunes”.
El error se produce en medio de una escalada verbal entre funcionarios cubanos y el jefe de Misión en la Embajada de Washington en la Habana, Mike Hammer, quien recientemente denunció la represión en la isla, dijo que la revolución había fracasado y pidió la liberación inmediata de los presos del 11J.
Diversas organizaciones como Prisoners Defenders, Amnistía Internacional y Human Rights Watch han documentado con nombres, edades y sentencias los casos de presos por motivos políticos en Cuba.
Actualmente, se estima que hay más de 1,000 prisioneros por causas relacionadas con la protesta pacífica, la libertad de expresión y la disidencia.
Preguntas Frecuentes sobre Presos Políticos en Cuba
¿Existen presos políticos en Cuba, según el gobierno cubano?
Oficialmente, el gobierno cubano niega la existencia de presos políticos en la isla. Sin embargo, un reciente lapsus del diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista, pareció admitir su existencia al referirse a "presos políticos" en un tuit, lo que generó revuelo y debate en redes sociales.
¿Cuántos presos políticos se estima que hay en Cuba actualmente?
Se estima que hay más de 1,000 presos políticos en Cuba. Esta cifra incluye personas encarceladas por motivos relacionados con la protesta pacífica, la libertad de expresión y la disidencia, especialmente tras las protestas masivas del 11 de julio de 2021.
¿Qué papel ha jugado la comunidad internacional respecto a los presos políticos en Cuba?
La comunidad internacional ha mantenido presión sobre el régimen cubano para liberar a los presos políticos. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han documentado los casos y exigido la liberación de todos los detenidos por razones políticas, mientras que países como Estados Unidos han exigido al régimen cubano la liberación inmediata de estos prisioneros.
¿Qué impacto tuvo el lapsus de Granma en la percepción sobre los presos políticos en Cuba?
El lapsus de Granma fue interpretado como una admisión involuntaria de la existencia de presos políticos en Cuba. Esto ha generado un fuerte debate y ha sido utilizado por activistas y opositores para reafirmar sus denuncias sobre la represión política en la isla. Además, ha puesto en entredicho la narrativa oficial del régimen cubano.
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