En un escenario que aparenta ser alentador, pero encierra una dura realidad, los datos de accidentalidad vial en Cuba durante el pasado mes de abril revelan una paradoja preocupante: aunque la cantidad total de accidentes disminuyó respecto al mismo mes del año anterior, el número de fallecidos aumentó.
Al cierre del mes de abril se registraron 2,377 accidentes de tránsito, una reducción de 150 incidentes en comparación con abril de 2024.
Sin embargo, los siniestros fueron más letales: aumentaron las muertes, a pesar de que también descendió el número de lesionados, informó el diario oficialista Granma.
Una infografía compartida por la Dirección Nacional de Tránsito muestra que provincias como Granma, Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus registraron un incremento tanto en lesionados como en víctimas mortales.

Según explicó el coronel Roberto Rodríguez Fernández, jefe del Órgano Especializado de Tránsito, el factor humano estuvo presente en el 91 % de los accidentes, confirmando que las causas más frecuentes incluyen no prestar atención al control del vehículo, irrespetar señales de tránsito, adelantar de forma indebida y no respetar al peatón.
El exceso de velocidad, en particular, se relaciona con el 21 % de las muertes.
Los accidentes con peatones, aunque se redujeron un 18 %, siguen siendo los más peligrosos. La falta de percepción de riesgo y el incumplimiento de normas por parte de peatones y conductores son factores recurrentes, indicó la entidad.
Los días con mayor número de accidentes son los lunes y miércoles, mientras que los domingos y martes son los más mortales. La franja horaria más crítica se sitúa entre las 3:00 p.m. y las 6:00 p.m, revelan las estadísticas.
Un dato preocupante es que las motos y ciclomotores –cuyo número continúa creciendo– fueron responsables de más de la mitad de los accidentes y del 25 % del total de fallecidos.
También se observó un aumento de la siniestralidad entre conductores jóvenes de 21 a 25 años y adultos mayores de 70.
En cuanto a las condiciones de las vías, si bien el 8 % de los accidentes estuvieron vinculados al deterioro de la infraestructura, este factor se considera agravante más que causal directa.
Como parte del enfrentamiento a la situación, se impusieron más de 235 000 multas, se cancelaron 344 licencias de conducción y se realizaron más de 61 000 inspecciones técnicas en la vía pública.
A pesar de ello, el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció que los resultados no son satisfactorios y llamó a reforzar las medidas de prevención y control.
Rodríguez Dávila propuso aumentar la divulgación educativa sobre seguridad vial, intensificar las campañas de concientización tanto para conductores como peatones, y expandir los controles de alcoholemia en todo el país.
Las autoridades anunciaron que próximamente se publicará un informe comparativo de los primeros cuatro meses de 2025 con igual período de 2024, en un intento por encontrar patrones y soluciones más efectivas; pero rara vez las autoridades reconocen o abordan a fondo los problemas estructurales que conllevan a la accidentalidad, como el mal estado de las carreteras y del parque vehicular del país, para los que el régimen no ofrece solución.
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