En medio de una aguda escasez de gas licuado, las autoridades de Isla de la Juventud han optado por racionar el suministro y restringirlo, en una primera fase, únicamente a personas encamadas y pacientes bajo tratamiento de hemodiálisis.
El comunicado de la UEB División Territorial de Comercialización de Combustibles (DTCC) en su perfil oficial de Facebook reconoció este lunes que el inventario disponible en el territorio “no es suficiente para satisfacer la demanda total de la población”, lo que obliga a aplicar criterios de selección, en lugar de garantizar un servicio esencial de forma regular y sostenible.

En Nueva Gerona, los beneficiarios podrán adquirir el gas este martes, entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m., en su punto de venta habitual.
En los repartos Patria, Demajagua, Atanagildo y Victoria, la entrega será directamente en los hogares registrados.
Mientras, en Chacón y La Fé, la venta está programada para el miércoles en el mismo horario.
Para acceder al producto, los ciudadanos deberán presentar tres documentos: carnet de identidad del paciente, libreta de abastecimiento y tarjeta de compra de gas licuado, una burocracia que, en condiciones de crisis, podría representar un obstáculo adicional para familias vulnerables.
La distribución se hará con base en listados elaborados por el Ministerio de Salud Pública y el personal comercial, subrayó la nota.
Mientras tanto, la publicación oficial no ofrece explicación clara sobre cuándo se estabilizará el suministro ni cómo se resolverá el déficit estructural que impide garantizar un producto básico para la vida cotidiana.
La crisis del gas licuado en Cuba ha escalado a niveles alarmantes, afectando profundamente la vida cotidiana de la población. Testimonios como el de una joven cubana, compartido en redes sociales, describen con detalle el complejo proceso para adquirir este recurso esencial.
Desde instalar aplicaciones móviles como Transfermóvil y pagar por turnos hasta visitar repetidamente los puntos de venta para monitorear el avance de las colas, los ciudadanos enfrentan una burocracia digital y presencial extenuante.
A esto se suman los frecuentes apagones, que obligan a muchas familias a recurrir al carbón o la leña como únicas alternativas para cocinar.
En paralelo, se conoció que un barco cargado con 1,300 toneladas de gas estuvo anclado durante casi cuatro meses frente a las costas de Santiago de Cuba.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que la embarcación no pudo descargar debido a la falta de financiamiento y justificó esta situación con las dificultades para ejecutar pagos internacionales.
Esta situación dejó a la isla sin acceso al producto durante los primeros 117 días del año, lo que refleja no solo una falla logística, sino también un profundo colapso financiero del sistema estatal de importaciones energéticas.
Archivado en: