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La reconocida actriz cubana Amarilys Núñez, radicada en Miami, se ha sumado públicamente al creciente respaldo social que ha generado la protesta estudiantil en Cuba contra el reciente tarifazo de ETECSA.
La medida impuesta por el monopolio estatal de telecomunicaciones ha encarecido y dolarizado los servicios básicos de comunicación, dejando a muchos jóvenes en la Isla sin conexión ni alternativas viables.
"Mucho orgullo siento por estos jóvenes que están alzando su voz, no solo por ellos, sino también por nuestros ancianos, por nuestros profesionales, ¡por la justicia!", expresó.
El pronunciamiento de Núñez fue realizado como comentario a una publicación de la plataforma feminista Alas Tensas y representa otro gesto de apoyo en la misma línea de otras figuras reconocidas del arte y la cultura.
"La intervención de figuras públicas como Amarilys Núñez es un llamado urgente a romper el silencio y acompañar a quienes hoy se atreven a alzar la voz. Los estudiantes no deben estar solos", escribió Alas Tensas en Facebook.
Este respaldo llega en medio de una oleada de pronunciamientos y gestos de solidaridad hacia los universitarios que, en los últimos días, han protagonizado discusiones, declaraciones públicas y convocatorias a paros docentes en varias instituciones del país.
Las protestas, sin precedentes en la historia reciente del movimiento estudiantil cubano, han sido una respuesta directa a la decisión de ETECSA de subir los precios de los paquetes de datos y exigir su pago en divisa extranjera, dejando prácticamente fuera del sistema a quienes no tienen apoyo desde el exterior.
Las voces del arte rompen el silencio
El gesto de Amarilys Núñez se suma al enérgico mensaje lanzado días atrás por Susana Pérez, también actriz cubana de amplia trayectoria, quien desde el exilio instó a los jóvenes a no ceder al miedo ni a las narrativas gastadas del poder.
"No se dejen amilanar, no se dejen convencer por discursos obsoletos. Este es el momento, no hay otro. Todos los procesos de cambio comenzaron en la universidad", dijo Susana, recordando el papel histórico del estudiantado como motor de transformación en Cuba.
Las palabras de ambas artistas resuenan en medio de un creciente malestar social, con tarifas que superan el salario mínimo mensual, limitaciones en las recargas de saldo y una dependencia impuesta de remesas extranjeras para poder acceder a la conectividad.
El régimen responde con silencio y amenazas
La respuesta del gobierno ha sido la acostumbrada: negación, estigmatización y represión.
Mientras los medios oficiales evitan reportar o minimizan las protestas, han comenzado a circular denuncias de estudiantes amenazados por directivos universitarios y por la Seguridad del Estado, en una campaña que recuerda los patrones represivos tras las protestas del 11 de julio de 2021.
Frente a esta realidad, las voces de los estudiantes representan no solo un acto de valentía personal, sino un mensaje colectivo: el silencio empieza a romperse.
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