Una joven cubana ha conmovido a cientos de usuarios en redes sociales al compartir el emotivo momento en que entregó un refrigerador a una anciana en Matanzas, en un gesto solidario que se ha vuelto viral en TikTok.
La protagonista, identificada como @anita.cubanita64, explicó en el video que, a pesar de las dificultades económicas actuales en Cuba, decidió hacer “este hermoso gesto” con el apoyo de sus seguidores. “Para nadie es un secreto que la situación en Cuba está bastante difícil, pero bueno, hoy, a pesar de todas las dificultades, quise hacer este hermoso gesto, que tú sabes que a mí me encanta”, relató.
“Gracias a todos ustedes pudimos llenarle la vida de alegría a estas dos abuelitas”, dijo, y mostró la reacción de una de ellas al recibir el electrodoméstico. “No te puedo explicar la cara de felicidad que tenía esta abuelita por su refrigerador… está haciendo muchísimo calor y esto le va a facilitar la vida a ella muchísimo”, añadió.
Anita también señaló que este gesto forma parte de una iniciativa mayor que ha comenzado a desarrollar: “Será un proyecto supergrande llamado Haciendo Sueños”, afirmó. En el mismo video, animó a sus seguidores a sumarse: “Si no estás dentro, mi amor, pues te invito a que tú también te sumes, a darle alegría a todas estas personas que lo necesitan”.
Los comentarios en TikTok no se hicieron esperar. Cientos de personas —incluidas muchas desde fuera de Cuba— celebraron la acción de la joven. “Esto sí debería hacerse viral”, “lloré de la emoción” o “cómo puedo ayudar” son frases que se repiten entre los mensajes, junto a decenas de bendiciones, emojis de corazones y manos en oración.
Desde países como México y Venezuela, varios usuarios expresaron su deseo de colaborar. “Me gustaría formar un grupo desde México para enviar un granito de arena a nuestros cubanos”, comentó una internauta. Otros destacaron el impacto emocional del gesto: “Qué hermoso ver cómo esa señora brinca de la emoción”.
Una cadena de gestos solidarios
No es la primera vez que Anita protagoniza acciones de ayuda. En los últimos meses ha cocinado y repartido alimentos a ancianos sin hogar, incluso en medio de apagones; ha brindado asistencia a un músico callejero agredido; y ha documentado cada uno de estos momentos para motivar a otros a participar.
“Tal vez para ti sea solo un poquito de espagueti, pero para ellos es una comidita caliente, puede que sea la única del día”, expresó en una ocasión anterior. En otra, resumió su filosofía con una frase simple pero poderosa: “Lo que doy, lo doy con amor”.
En un contexto donde miles de jubilados cubanos sobreviven con pensiones mínimas que no cubren sus necesidades básicas —como documentó incluso un reportaje reciente de la prensa oficialista—, iniciativas como esta ofrecen algo valioso: acompañamiento, empatía y esperanza.
“Ustedes saben que los abuelitos son como niños pequeños”, dijo Anita, reafirmando su compromiso de seguir ayudando a quienes más lo necesitan.
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