Una joven madre cubana, identificada en redes sociales como @anita.cubanita64, ha vuelto a conmover a miles de personas al compartir videos en los que aparece cocinando y repartiendo comida a personas en situación de calle en Cuba.
“Acompáñame mi amor en otra aventura más, cocinando para los abuelitos de la calle en Cuba”, dice en uno de los videos que acumula más de medio millón de visualizaciones. “No teníamos corriente, pero tú sabes que esto no es una novedad”, cuenta mientras muestra cómo prepara espaguetis, salchichas y salsa con lo poco que tiene disponible.
Según la joven, su propósito no es hacerse viral, sino “crear conciencia y que más personas se sumen”. “Si todo el mundo pusiera un granito de arena este mundo fuera diferente”, afirma en uno de los clips. Luego, muestra cómo coloca las porciones en termoplásticos y sale a repartirlas entre ancianos que viven en las calles.
En un segundo video, publicado al día siguiente, aparece entregando la comida directamente a las personas necesitadas. “Tal vez para ti sea solo un poquito de espagueti, pero para ellos es una comidita caliente, puede que sea la única del día”, expresa conmovida. “Me vas a decir '¿por qué grabas?'... Pues porque es la única manera de que más personas se sumen desde otras partes del mundo”.
Una escena especialmente emotiva ocurre cuando conversa con un hombre en la calle que le dice que no ha comido nada en todo el día. Ella se preocupa por su salud y él agradece la comida con sinceridad y hambre. “Ay, destápamela que me la voy a comer ahora mismo”, le dice.
La joven ha reiterado en varias ocasiones que realiza esta labor gracias al apoyo que recibe en redes sociales. “Si seguimos creciendo, podemos seguir ayudando a más personas”, afirma. La comunidad que la sigue no solo comparte sus videos, también pregunta cómo ayudarla o enviar donaciones desde el extranjero.
No es la primera vez que realiza este tipo de acciones solidarias. En febrero pasado, conmovió a miles con otro video en el que cocinaba arroz amarillo con maíz y ensalada para repartirlo entre ancianos sin hogar. “Si el cubano pasa trabajo, imagínense estos viejitos que no tienen dónde vivir”, decía en aquella ocasión.
También en marzo compartió otra iniciativa solidaria, cuando repartió panes y refrescos como merienda entre ancianos en Matanzas. Sus gestos no solo han despertado admiración, sino que también reflejan la falta de apoyo estatal a las personas sin hogar en Cuba.
Según datos oficiales, en 2024 el gobierno cubano anunció un plan para retirar de las calles a los mendigos, pero la situación no ha mejorado. Al contrario, la cifra de personas en situación de calle ha aumentado. Más recientemente, medios oficialistas culparon a las drogas y a decisiones personales por el incremento de la mendicidad, sin asumir responsabilidad por el colapso del sistema de asistencia social.
Mientras tanto, la labor de cubanas como Anita revela la solidaridad de quienes, a pesar de la escasez, siguen apostando por ayudar a los más olvidados.
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