Didie Espinoza, un migrante cubano con I-220A, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) este martes tras salir de su audiencia preliminar de asilo en una corte de inmigración en Miami.
A pesar de haber cumplido con todos los requisitos legales de su proceso, su detención ocurrió sin previo aviso, sin explicación inmediata a sus allegados y bajo un patrón recurrente que abogados califican como “una táctica engañosa”.
“A cualquiera se lo llevan, caballero, a cualquiera. Tienen una lista. Esto es con abogado, sin abogado, como quiera. Como si fuera un delincuente, y no es ningún delincuente”, dijo visiblemente alterada su pareja, Daysi Salvador, en el momento en que se llevaban a su esposo en el ascensor.
“¡Es una falta de respeto tan grande a esta sociedad y a esta humanidad! Las personas que sirven verdaderamente, que reportan taxes, que trabajan… y que pase esto. La verdad es que estoy sin palabras”, denunció a una periodista de MegaTV que se encontraba en el lugar, entre lágrimas y con indignación.
El impactante testimonio de la abogada
Laura Jiménez, abogada de inmigración y representante legal de Espinoza, ofreció al citado medio de prensa un relato detallado de lo sucedido y alertó que se trata de una práctica sistemática que ICE está utilizando contra ciertos inmigrantes. En sus palabras, lo que ocurrió fue una trampa legal.
“El fiscal se está presentando para una moción para retirar los cargos en la corte y, una vez que el juez aprueba esa moción, significa que esa persona ya no está bajo proceso de deportación. Es entonces cuando ICE los detiene inmediatamente fuera de la sala del juez”, explicó.
Jiménez fue preparada con una moción de oposición escrita, anticipando que el gobierno podía intentar cerrar el caso de asilo.
“Cuando el fiscal dijo que quería cerrar el caso, le dije al juez que tenía los argumentos por escrito y que quería presentarlos ahí mismo. Tuve que insistir para que me dejara entregarlos y también exponerlos oralmente”, explicó en entrevista con el citado medio.
Sin embargo, ni el juez ni el fiscal ofrecieron explicaciones suficientes.
"Pedí al juez le instruyera al fiscal a argumentar por qué quería cerrar el caso. Eso no ocurrió. Aunque me felicitó por haber ido tan preparada, no tomó la decisión a favor de mi cliente y permitió que ICE estuviera allí afuera para detenerlo”.
La abogada calificó el proceso como una violación del debido proceso.
“Fue un proceso arbitrario, donde no se respetó el derecho a ser escuchado. La arbitrariedad prevaleció por encima de la ley. Y lo más triste es que todos los que participamos -el juez, el fiscal y yo- hemos jurado obedecer la ley y adherirnos a ella. Aquí se están violando muchos acápites legales, incluyendo derechos constitucionales”, afirmó.
Un caso sólido, ignorado sin justificación
Según su abogada, Espinoza había ingresado al país en 2022 y desde entonces mantuvo un historial impecable: presentó su solicitud de asilo correctamente, entregó evidencia detallada sobre la persecución política que sufría en Cuba, acudió puntualmente a todas sus citas con USCIS y con los supervisores asignados, y estaba plenamente integrado en el proceso legal.
“Llevaba tres años esperando por un juicio, luchando por esa protección”, lamentó Jiménez.
“Todo eso fue ignorado. Su evidencia, su compromiso, su cumplimiento. Fue como si nada de eso importara”, añadió.
Una advertencia para otros migrantes y abogados
Jiménez advirtió que esta no es una experiencia aislada: “No me ha sucedido solo a mí. Ese mismo día, otros abogados vivieron situaciones similares. Es un patrón. Aquellos que tienen una audiencia próxima están en gran peligro de que esto les suceda”.
Incluso en otras jurisdicciones, los jueces han tomado posturas alarmantes.
Noticias 23 reportó que un juez en el oeste del país afirmó en audiencia abierta que “en Cuba ya no existe una dictadura, porque la familia Castro ya no está en el poder”.
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