Una bronca masiva entre los equipos de Sancti Spíritus y Ciego de Ávila se desató el pasado sábado en el estadio José Antonio Huelga espirituano durante un juego de la Serie Nacional de Béisbol para menores de 23 años.
Alrededor de 10 peloteros, cinco de cada equipo, fueron expulsados tras la trifulca que ocurrió “en la parte baja del sexto episodio, en un momento en que el juego transitaba con relativa normalidad”, informó la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
El juego se reanudó tras el incidente y terminó con victoria espirituana de 6-4.
La nota de la agencia oficialista condenó la violencia e insta a la Comisión Nacional de Béisbol a aplicar sanciones “firmes y ejemplarizantes”.
La página de Facebook Pro Spirit Cuba, quien compartió videos e imágenes del suceso hizo notar la escasa presencia de policía en el estadio.

“En las imágenes se observa únicamente a un oficial, cuya estatura ronda los 1.60 metros, y cuya actuación resultó claramente insuficiente”, comentó.
El pasado año, tras un aparente error arbitral se desató la violencia, en un partido entre los equipos de Cienfuegos y Camagüey de la Serie Nacional de Béisbol.
En el juego, celebrado en el Estadio 5 de Septiembre de la provincia de Cienfuegos, los directivos y jugadores de Cienfuegos, confrontaron al árbitro reclamando que su decisión había sido incorrecta.
Este desacuerdo escaló rápidamente, con empujones y altercados entre los jugadores de ambos equipos, creando un ambiente de gran tensión y violencia que resonó entre los asistentes al estadio, quienes gritaban airados desde las gradas.
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