El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a ser el centro de atención en la cumbre de la OTAN, pero esta vez no solo por sus polémicas declaraciones sobre Irán e Israel, sino por apropiarse con entusiasmo de un nuevo apodo: “Daddy”.
El apodo surgió tras un comentario del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante la reunión de alto nivel en La Haya.
En tono distendido, Rutte comparó a Trump con una figura paternal que “a veces tiene que usar un lenguaje fuerte” para poner orden, luego de que el mandatario estadounidense calificara de “pelea de patio escolar” el conflicto entre Irán e Israel y utilizara un exabrupto para describir la situación.
“Básicamente tenemos dos países que han estado peleando tanto y tan fuerte que ya no saben lo que están haciendo”, declaró Trump el martes, antes de partir hacia los Países Bajos.
“Daddy tiene que usar un lenguaje fuerte a veces”, respondió Rutte entre risas.
La expresión no tardó en viralizarse y la propia Casa Blanca se sumó al fenómeno, publicando un video de Trump en la cumbre acompañado del tema “Hey Daddy (Daddy’s Home)” del cantante Usher.
Trump, conocido por inventar apodos tanto para sus aliados como para sus adversarios, no desaprovechó la ocasión para apropiarse de la etiqueta.
“Lo dijo de manera muy cariñosa, ‘Daddy, tú eres mi Daddy’”, bromeó el presidente en referencia a Rutte.
Aunque el líder neerlandés intentó matizar sus palabras más tarde, argumentando que se refería a la relación de Estados Unidos con Europa como la de un padre que vela por su familia, el apodo ya había hecho eco en medios y redes sociales.
No es la primera vez que Trump se muestra cómodo con este tipo de sobrenombres. El golfista John Daly ha confesado que llama “Daddy” al presidente desde que se conocieron en 1992, y en 2023 Trump se hizo eco en su red Truth Social de un comentario en el que Daly y otros deportistas decían querer “de vuelta a Daddy Trump”.
El término ha alimentado el relato de Trump como figura fuerte y dominante en el escenario internacional, especialmente tras su reciente decisión de autorizar ataques a instalaciones nucleares iraníes, acción que Rutte calificó de “decisiva” y “necesaria” para evitar que Teherán obtenga armas nucleares.
Durante la cumbre, los aliados de la OTAN acordaron aumentar el gasto en defensa hasta un 5% del PIB para 2035, un logro que Rutte atribuyó directamente al liderazgo de Trump. “Esto no habría ocurrido si él no hubiera sido reelegido”, afirmó.
Sin embargo, el episodio no estuvo exento de críticas. Algunos periodistas cuestionaron a Rutte por su aparente “adulación” hacia el mandatario estadounidense. El propio Trump, fiel a su estilo, respondió entre risas: “Le gusto. Y si no le gusto, se los haré saber. Y le daré fuerte”.
Mientras tanto, el apodo “Daddy” sigue generando titulares y memes en redes sociales, consolidando el peculiar estilo comunicacional del presidente estadounidense, siempre dispuesto a capitalizar cualquier episodio mediático a su favor.
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