En medio de una intensa agenda de acercamiento con distintos sectores de la sociedad cubana, el jefe de la Misión diplomática de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, sostuvo un encuentro con miembros de la comunidad judía en Boca de Camarioca, en Matanzas.
La Embajada de Estados Unidos en Cuba dio a conocer la reunión a través de su cuenta oficial en X:
"Nuestro Jefe de Misión Mike Hammer agradeció la oportunidad de reunirse con algunos miembros de la comunidad judía en Boca de Camarioca, en la provincia de Matanzas. ¡Shabbat Shalom!", publicó, con los hashtags Libertad de religión y Con cubanos de a pie.
La visita se inscribe dentro de una serie de acciones por parte del diplomático para conectarse directamente con la sociedad civil cubana, en especial con comunidades religiosas, jóvenes, opositores y sectores vulnerables.
Durante las últimas semanas, Hammer ha visitado varias localidades del país, incluyendo Bejucal, Artemisa y San Antonio de los Baños, la cuna del 11J.
Allí ha compartido con ancianos en hogares administrados por la Iglesia Católica, con voluntarios que ofrecen comida a necesitados, y con jóvenes en templos católicos.
"A mí lo que me gusta es eso, compartir, y quisiera oír de ustedes cualquier cosa que quieran compartir y también pueden ser críticas, por favor, que yo vengo de una democracia, no es perfecta, tenemos nuestros problemas, pero sí se respetan los intereses de opinión y de pensamiento", dijo en su reunión con los jóvenes.
Estas iniciativas, sin embargo, han provocado la molestia del régimen cubano.
El funcionario estadounidense ha sido blanco de varias acusaciones del oficialismo por visitar a familias cubanas, activistas y opositores a lo largo de la Isla.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, acusó a Hammer de "conducta injerencista" y sugirió incluso que podría ser declarado persona non grata.
Durante una entrevista con EFE, Fernández de Cossío cuestionó el papel de Hammer, acusándolo de buscar impacto mediático y actuar como un "espantapájaros" que "aleja a la gente".
El diplomático estadounidense, por su parte, continua con sus visitas pese a las amenazas, defendiendo su derecho a mantener contacto directo con los ciudadanos y promover valores democráticos, religiosos y humanitarios.
"Encuentros simpáticos y valiosos que refirman la importancia que le doy a conectar directamente con la gente", expresó en una ocasión.
Desde Washington, el Departamento de Estado respalda firmemente su labor en la Isla y rechaza los señalamientos del gobierno cubano como intentos de silenciar cualquier esfuerzo por visibilizar la realidad del país.
Con su visita a Matanzas, Hammer suma una nueva muestra de apoyo a las comunidades religiosas de Cuba, en un gesto que trasciende lo simbólico y refuerza el compromiso de Estados Unidos con las libertades fundamentales en la nación caribeña.
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