Yandy Gómez Rodríguez, un inmigrante cubano que ha vivido en Estados Unidos durante ocho años y ha intentado regularizar su situación migratoria por vías legales, se encuentra detenido en una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Luisiana desde el pasado 16 de mayo, dejando a su esposa y a su hija pequeña en un limbo emocional y legal.
Yandy fue arrestado cuando asistía, como lo había hecho en al menos diez ocasiones anteriores, a una cita programada con ICE en Nueva Orleans. Pese a no tener antecedentes penales y a estar casado con una ciudadana estadounidense, con quien tiene una hija de dos años, las autoridades decidieron detenerlo sin previo aviso, según denunció a WSVN su abogado, Robert W. Goeke.
“Se presentó a la cita, como lo había hecho muchas veces antes, y ICE decidió detenerlo. No sabemos qué va a pasar ahora”, explicó Goeke, del bufete Casey Cowley.

La historia de Yandy refleja la incertidumbre que viven muchos cubanos que, aun cumpliendo con los procesos migratorios establecidos, enfrentan medidas más severas por parte de las autoridades estadounidenses en medio de una política migratoria cada vez más estricta.
Su esposa, Dianna Heredia, trata de mantener el hogar mientras enfrenta la angustia de una posible deportación. “Mi hija pregunta todo el tiempo cuándo va a venir su papá”, cuenta entre lágrimas. “Cuando habla con él por videollamada le dice: ‘Vamos papi, ven a llevarme’”.
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Yandy trabajaba en el área de calefacción y aire acondicionado y, según su familia, se esforzaba por cumplir con todos los requisitos para legalizar su situación. Su caso evidencia cómo la actual política migratoria puede impactar directamente a familias cubanas que han construido una vida en Estados Unidos y buscan simplemente estabilidad y un futuro mejor.
“Le digo, lo único que me puede hacer feliz ahora es que te suelten y poder abrazarte”, dice Dianna.
Mientras tanto, la familia espera una resolución favorable que les permita volver a estar juntos. Pero, como muchos otros cubanos en la diáspora, la esperanza se mezcla con la incertidumbre, en un sistema que parece dar la espalda incluso a quienes han intentado hacer las cosas “por la vía correcta”.
Otro padre cubano en riesgo de deportación
El caso de Yandy no es aislado. Orlando Delgado, otro cubano y padre de un bebé de siete meses, fue detenido el pasado 25 de junio tras acudir a una cita en la corte de inmigración en Florida, pese a tener una solicitud de asilo basada en las represalias que enfrentó tras participar en las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba.
Desde el Centro de Detención de Broward, Delgado contó que ICE lo detuvo sin previo aviso y sin darle oportunidad de defender su caso, a pesar de tener pendiente una revisión por "miedo creíble".
“Simplemente me cerraron la corte y ICE me detuvo”, denunció.
Su esposa, Mercedes Estévez, teme por su vida si regresa a Cuba. “Lo vigilaron, lo amenazaron, y ahora aquí lo quieren mandar a México”, dijo angustiada, sola, sin empleo y al cuidado de su hijo recién nacido.
Ambos casos reflejan una tendencia alarmante: cubanos sin antecedentes penales, con familias formadas en EE.UU., enfrentan detenciones arbitrarias incluso cuando cumplen con sus procesos legales.
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