Una ley que entró en vigor el 1 de julio en Florida endureció las sanciones para los conductores que manejen a velocidades extremas, con especial énfasis en quienes superen en 50 millas por hora o más el límite establecido, o aquellos que alcancen o sobrepasen las 100 millas por hora (160 km/h).
Según la normativa, se crea un nuevo delito penal, "exceso de velocidad peligroso", y quienes lo cometan, enfrentan hasta 30 días de cárcel y/o una multa de 500 dólares, en caso de ser la primera infracción.
Si el conductor es reincidente, se enfrentaría a una multa de 1,000 dólares y hasta 90 días de prisión. Si comete una tercera infracción dentro de un período de cinco años, podría perder su licencia de conducir por entre 180 días y un año.
Las autoridades aclararon que la aplicación de la ley dependerá de varios factores como las condiciones del tráfico, el entorno y la discreción del oficial.
La teniente Indiana Miranda de la Patrulla de Carreteras de Florida explicó a NBC News que circular a velocidades extremas en zonas residenciales o muy transitadas representa un alto riesgo de colisión fatal. “Definitivamente vas a chocar contra un árbol o herir a alguien”, advirtió.
Entre 2017 y 2023, los tribunales del Condado de Broward emitieron 123 citaciones a conductores que excedieron en al menos 50 mph el límite de velocidad.
En 2023, la Patrulla de Carreteras reportó más de 16,000 accidentes relacionados con exceso de velocidad, que resultaron en cerca de 170 muertes y más de 460 lesiones graves.
Las autoridades enfatizan que muchas de estas infracciones ocurren durante la noche, cuando el tráfico disminuye y algunos conductores circulan a velocidades cercanas a las 100 millas por hora.
Las unidades de vigilancia nocturna con radares láser han detectado casos frecuentes de esta peligrosidad. Por ello, las autoridades insisten en que los conductores deben estar alertas, seguir las señales de velocidad y tener plena conciencia del riesgo al volante.
Accidentes en Florida
La decisión legislativa llega después de tragedias como la de Miami Gardens, donde un conductor ebrio y a alta velocidad causó la muerte de una abuela y tres de sus nietos, que se dirigían a celebrar un cumpleaños. La colisión múltiple dejó además a varios heridos y conmocionó a la comunidad local.
El responsable, que intentó darse a la fuga, enfrenta varios cargos por homicidio vehicular.
Otros casos recientes reflejan una preocupante tendencia: en enero, una persecución policial en Miami terminó con una furgoneta estrellándose contra una gasolinera tras circular a toda velocidad por zonas urbanas.
En otro incidente viral, se registró a un motorista con dos mujeres a bordo, una de ellas en posición riesgosa, circulando a gran velocidad por una autopista de Miami.
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