
Los litorales de Guamá y Baconao, en Santiago de Cuba, son considerados zonas de alto riesgo para los bañistas, debido a sus condiciones naturales y geográficas.
Así lo advirtió Aris Arias Batalla, jefe provincial de Operaciones y Socorro / Seguridad Acuática, en una publicación en Facebook donde ofreció detalles clave sobre los peligros que enfrentan quienes se sumergen en estas aguas aparentemente tranquilas.
Estas costas están expuestas a fuertes corrientes marinas y oleaje irregular, especialmente durante la temporada ciclónica.
Las resacas, también conocidas como corrientes de retorno, son frecuentes y pueden arrastrar a los bañistas mar adentro en cuestión de segundos, poniendo en grave peligro sus vidas.
A diferencia de otras playas de arena suave, los litorales de Guamá y Baconao presentan fondos abruptos, con rocas afiladas y corales, lo que incrementa el riesgo de cortes y accidentes al nadar.
En sectores como Playa Cazonal, en Baconao, el mar puede parecer tranquilo, pero esconde cambios bruscos de profundidad que sorprenden incluso a los nadadores más experimentados.
Santiago de Cuba es una región propensa a lluvias intensas y repentinas crecidas de ríos cercanos, lo cual también impacta la seguridad en la zona costera.
Las condiciones meteorológicas pueden cambiar de forma abrupta, con ráfagas de viento y aumento súbito del oleaje, incluso en días soleados.
El socorrista también alertó sobre la presencia de medusas y, en zonas más profundas, tiburones.
Aunque los ataques son poco frecuentes, el riesgo existe y debe ser tenido en cuenta por los visitantes, subrayó.
Entre las recomendaciones que compartió están no nadar solo, evitar adentrarse demasiado en el mar, respetar las señales de advertencia y consultar a los locales sobre las condiciones marítimas.
También insistió en no bañarse en días de oleaje fuerte o después de lluvias intensas.
“Estos litorales son hermosos, pero su naturaleza salvaje los hace riesgosos si no se toman precauciones”, advirtió el jefe de seguridad acuática.
Su llamado busca crear conciencia sobre los peligros que pueden esconder destinos turísticos naturales, muchas veces subestimados por su apariencia de calma.
La alerta de Arias se produce pocas horas después de que una persona falleciera este domingo por ahogamiento en la playa Juraguá, en la provincia de Santiago de Cuba.
Además, días atrás, una dolorosa tragedia sacudió al reparto Boniato, también en Santiago de Cuba, tras la muerte por ahogamiento de la adolescente Rosa María Espinosa Quesada, conocida cariñosamente como "Rosita" o "La Flaca", ocurrida en el embalse Chalons.
El suceso llevó al rescatista Arias a reiterar públicamente los peligros de bañarse en zonas no autorizadas y a compartir una serie de consejos clave para prevenir accidentes fatales durante el verano.
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