El régimen cubano anunció que “traerá” a Fidel Castro para celebrar el centenario del natalicio de uno de los mayores dictadores que ha visto el continente.
No será un acto de recuerdo solemne, ni una fecha para mirar al pasado: será, según palabras del propio Miguel Díaz-Canel, un intento de devolver simbólicamente al fallecido comandante al presente político de la isla.
“No se trata de recordarlo, se trata de traerlo a este momento”, afirmó el gobernante.
El anuncio tuvo lugar durante la clausura del X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en el Palacio de la Revolución, donde fue aprobado el “Programa conmemorativo por el Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.
En medio de una aguda crisis económica y social, el oficialismo decidió centrar parte de sus esfuerzos en un plan de exaltación ideológica que, según sus promotores, servirá para proyectar el pensamiento de Fidel como “símbolo vivo de la Revolución”.
Díaz-Canel explicó que el propósito de este plan no es caer en la “lógica nostalgia”, sino impulsar una estrategia comunicacional que conecte a las nuevas generaciones con el legado del líder histórico, porque según el gobernante, aún hay una conexión que rescatar.
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“Impregnarnos de su doctrina revolucionaria para enfrentar los desafíos colosales de estos tiempos”, sentenció.
La iniciativa contempla acciones de propaganda política que buscan reforzar los valores socialistas y posicionar el pensamiento fidelista como brújula para superar los problemas del presente.
Todo esto ocurre mientras millones de cubanos enfrentan apagones diarios, inflación, desabastecimiento crónico, servicios públicos colapsados y un éxodo que ya alcanza cifras históricas.
Para el gobierno, sin embargo, la prioridad pasa por garantizar que Fidel no desaparezca de la narrativa oficial, ni siquiera un siglo después de su nacimiento, y en especial garantizar que aún esté “conectado” a los jóvenes.
El culto a la figura del fallecido líder ha sido uno de los pilares del sistema político cubano, y con este nuevo plan, el régimen busca reafirmarlo no solo como referente histórico, sino como actor simbólico de la realidad actual, al estilo de un patriarca eterno cuya doctrina aún guía al país, aunque sea a través de consignas recicladas y frases encuadernadas.
En lugar de encarar con soluciones la profunda crisis estructural del país, el Partido Comunista vuelve a recurrir al comodín ideológico: traer de vuelta al comandante, como si bastara con invocarlo para restaurar el entusiasmo popular.
Desde los muros de La Habana hasta las pantallas del noticiero, Fidel seguirá “presente”, por decisión del Partido, no como pasado, sino como una herramienta discursiva para intentar contener el descontento creciente.
En ese mismo discurso, gobernante Díaz-Canel reiteró su disposición a perseguir y desactivar cualquier manifestación crítica, ya sea en el ámbito digital o en el espacio público, bajo el argumento de defender a la patria de lo que califica como “odio” e “ignorancia”.
Este domingo 13 de julio, a solo dos días del cuarto aniversario del estallido social del 11J, el perfil oficial de la Presidencia de Cuba en X compartió una cita destacada del mandatario.
“En las redes y en las calles, dondequiera que el odio o la ignorancia intenten denigrar, humillar, atacar a Cuba, nos toca salirles al paso a los odiadores y a los ignorantes para defender a la patria como defenderíamos a nuestras madres”.
El mensaje, difundido en plena efervescencia de la memoria colectiva del 11J, evoca inevitablemente la fatídica “orden de combate” lanzada por Díaz-Canel en 2021, que marcó el inicio de la represión masiva contra manifestantes pacíficos en toda la isla.
Preguntas frecuentes sobre la conmemoración del centenario de Fidel Castro en Cuba
¿Cuál es el propósito del régimen cubano al conmemorar el centenario de Fidel Castro?
El régimen cubano busca "traer" simbólicamente a Fidel Castro al presente político de la isla, con el objetivo de conectar a las nuevas generaciones con su legado y proyectar su pensamiento como "símbolo vivo de la Revolución". Este esfuerzo se enmarca en una estrategia de exaltación ideológica, en lugar de abordar directamente los problemas económicos y sociales que enfrenta el país.
¿Cómo afecta la crisis actual en Cuba a esta celebración?
A pesar de la severa crisis económica y social que enfrenta Cuba, el gobierno decide priorizar la propaganda sobre Fidel Castro en lugar de buscar soluciones reales a los problemas estructurales del país. Millones de cubanos sufren apagones, inflación y desabastecimiento, evidenciando una desconexión entre las prioridades del régimen y las necesidades del pueblo.
¿Por qué el régimen insiste en mantener viva la figura de Fidel Castro?
El culto a Fidel Castro es un pilar fundamental del sistema político cubano, utilizado para legitimar y mantener el control del poder. La figura de Castro se emplea como herramienta discursiva para intentar contener el creciente descontento social, a pesar de que su modelo económico ha mostrado ser ineficaz para resolver las crisis actuales.
¿Qué impacto tiene la conmemoración en la juventud cubana?
El régimen busca conectar a los jóvenes con el legado de Fidel Castro mediante una estrategia de comunicación que pretenda revitalizar su figura como guía ideológica. Sin embargo, en un contexto de apagones, escasez y falta de horizontes, es cuestionable si esto puede reconstruir la confianza de una generación que crece entre dificultades diarias.
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