Sandro Castro, el nieto influencer del difunto dictador, ha vuelto a sacar a su personaje del vampiro, esta vez para pedir que no lo silencien.
En un nuevo reel en Instagram, el vampirach aparece atado a una hoguera a la que rcoían un combustible: “Estúpido, inútil, me estás echando detergente, ya yo me bañé y me cepillé”, le dice a uno del séquito que siempre participa en sus videos.
“Qué sepas que si me queman se acabará para siempre la Cristach, el té verde, el jugo de manzana, porque yo me llevo la fórmula”, dice con su dudoso sentido del humor cuando le acercan una antorcha.
Finalmente, el Vampirach pide que lo liberen: “Libérenme, que yo soy su dios”, dice mientras el coro lo secunda: “Liberen al diablo”.

El pasado jueves, coincidiendo con el cuarto aniversario del estallido social del 11 de julio en Cuba, el nieto díscolo de Fidel Castro fue visto recorriendo las calles de La Habana como si fuera un turista.
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Vestía una camiseta del Real Madrid, sus inseparables gafas oscuras y grababa con su teléfono celular a su alrededor, como si lo que lo rodeaba fuera contenido exótico.
Se paseó por algunas calles entre cubanos abocados a su lucha diaria por el pan de cada día.
Mientras unos lo perciben como el heredero de una casta desconectada de la realidad del país, alguien que puede hacer y decir lo que quiera sin consecuencias; otros lo ven como la voz de la fase crepuscular del castrismo y hasta le piden que se postule para presidente de Cuba.
Su controvertida figura, alejada de la discreción con que la casta gobernante disfruta de sus privilegios, comienza a molestar al oficialismo.
Recientemente, el ideólogo oficialista Ernesto Limia lo llamó “imbécil” y lo acusó de deshonrar la memoria de su abuelo, en un texto que fue compartido por el espía Gerardo Hernández.
“Sandro no siente cariño por su abuelo, ni respeta su memoria. Retratarse con la bandera de Estados Unidos a sus espaldas es la mayor evidencia, y todas estas reacciones alimentan su ego. Nuestros enemigos lo saben y por ello inducen sus estupideces”, apuntó Limia con dureza.
Preguntas frecuentes sobre Sandro Castro y sus polémicas en redes sociales
¿Quién es Sandro Castro y por qué es conocido?
Sandro Castro es el nieto del fallecido dictador cubano Fidel Castro y se ha hecho conocido como influencer por sus polémicos y extravagantes videos en redes sociales. Su personaje "Vampirach" y su estilo de vida ostentoso han generado críticas y burlas, especialmente por su desconexión con la realidad del pueblo cubano.
¿Qué mensaje transmite Sandro Castro en sus videos?
En sus videos, Sandro Castro mezcla humor absurdo y extravagancia con críticas sutiles al régimen cubano. Aunque algunos lo consideran un "payaso", sus actos también son vistos como una provocación que refleja la desconexión de la élite gobernante con las penurias del pueblo cubano.
¿Por qué Sandro Castro genera tanta polémica en Cuba?
Sandro Castro es visto como un símbolo de los privilegios y la impunidad de la casta gobernante en Cuba. Su actitud irreverente y su aparente desprecio hacia las dificultades del pueblo cubano lo han convertido en el blanco de críticas tanto del oficialismo como de la ciudadanía, que ve en él una burla constante a su realidad diaria.
¿Cómo ha reaccionado el régimen cubano ante las acciones de Sandro Castro?
El régimen cubano ha mostrado incomodidad con las acciones de Sandro Castro. Figuras oficialistas han criticado su conducta, considerándola una deshonra para la memoria de Fidel Castro. Sin embargo, en la práctica, Sandro continúa disfrutando de libertad e impunidad gracias a su apellido, lo cual ha generado resentimiento entre la población.
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