
Un total de 15 migrantes cubanos fueron expulsados la pasada semana de Rusia en casos no relacionados, específicamente de la República de Tartaristán y la región de Vladimir.
Según medios locales de las respectivas regiones, siete cubanos fueron expulsados de Tartaristán el pasado martes 15 de julio, mientras que nueve cubanos fueron arrestados y serán deportados en el distrito de Aleksandrovsky, en la región de Vladimir.
Con respecto al grupo de 7, el jefe del Servicio Federal de Alguaciles de la República de Tartaristán, Anvar Zakirov, confirmó el pasado martes que “entre los más de 500 ciudadanos expulsados, hay representantes de diferentes nacionalidades, no solo del extranjero cercano. Por ejemplo, puedo decir que siete ciudadanos de Cuba fueron expulsados esta mañana, así que absolutamente todos están representados”.
Por su parte, el grupo de 9 migrantes cubanos en Vladimir trabajaba ilegalmente para otros dos extranjeros, según otro medio local.
Los empleadores de los cubanos, cuya nacionalidad no fue revelada, supervisaron, entre mayo de 2024 y abril de 2025, la estancia y el empleo ilegal de nueve cubanos de entre 28 y 58 años en uno de los centros comerciales del distrito de Alexandrovsky.
Estos presuntos traficantes eran hermanos de 59 y 62 años y fueron acusados de organizar la migración ilegal de los cubanos. Por ello, enfrentan penas de hasta cinco años de prisión y una multa elevada
Asimismo, los cubanos fueron detenidos en un centro para migrantes y serán deportados.
Cubanos deportados de Rusia
Aunque los cubanos pueden entrar a Rusia sin visa por hasta 90 días, muchos han sido detenidos o deportados por trabajar sin permiso, sobrepasar el tiempo de estancia o no actualizar su estatus.
En marzo de 2025, al menos 17 cubanos fueron detenidos en la región de Krasnodar por estancia ilegal. El grupo fue enviado de vuelta a la Isla en dos vuelos. El último llegó el 27 de abril. Uno de ellos fue incluso acusado de evadir la expulsión, lo que agravó su situación legal.
Apenas días después, el caso de Yoel Gallart Villalobos, un matancero de 46 años que vivió seis años en Rusia y es padre de tres hijos nacidos en ese país, sacudió las redes. Gallart fue entregado a la policía por su propia suegra por carecer de documentos.
Desde el centro de deportación en Gulkévichi, advirtió a otros cubanos: "Váyanse a otro país, que aquí están recogiendo inmigrantes."
Su historia es aún más dolorosa porque sus tres hijos, menores de edad, quedaron bajo el cuidado de una abuela sin recursos, y él teme separarse para siempre de ellos. A pesar de haber trabajado durante años en Sochi, nunca pudo regularizar su situación.
También está el caso de Nailen, una joven espirituana detenida desde hace 11 meses tras escapar de una presunta red de prostitución. Fue arrestada después de huir de un club donde, según denuncias en redes, era explotada. Hoy permanece en un centro de detención sin que su familia tuviera conocimiento de su paradero hasta que una usuaria alertó en Facebook.
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