
Las prioridades del régimen cubano no dejan de sorprender: mientras Santiago de Cuba sufre una escasez de alimentos cada vez más aguda y enfrenta apagones diarios de hasta 14 horas, las autoridades decidieron “engalanar” un callejón céntrico con sombrillas de colores, como parte de las celebraciones por el aniversario 510 de la fundación de la villa.
Aunque los trabajadores por cuenta propia de la zona merecen condiciones más dignas para ejercer su labor bajo el sol intenso de la ciudad, la solución adoptada —una techumbre provisional de sombrillas— no garantiza durabilidad ni confort real, y resulta aún más irónica en un contexto donde ni siquiera se consiguen sombrillas en las tiendas estatales para quienes las necesitan.
La emisora oficialista CMKW Radio Mambí celebró la decoración este domingo en Facebook, destacando que fue “engalanado el Callejón de El Carmen de Santiago de Cuba para celebrar los 510 años de fundada la villa”, acompañado de fotos donde se aprecian sombrillas multicolores colgadas sobre el tramo peatonal de la arteria.
Sin embargo, esta intervención urbana no es nueva ni bien recibida por todos. En 2020, residentes de Santiago de Cuba expresaron su descontento por la colocación de sombrillas en esa misma zona.
Muchos calificaron la medida como improvisada, poco útil y más decorativa que funcional, mientras los problemas reales de la ciudad permanecen sin solución, y en esta ocasión, la realidad es la misma.
“Si el sol es el problema, con sombrillas no se resuelve nada. A las 12 del día eso no protege a nadie. Hace falta un toldo, algo más fuerte y permanente”, comentaba entonces un usuario indignado.
Otros santiagueros lamentaban que, mientras los alimentos escaseaban y las tiendas permanecían desabastecidas, se destinaran recursos a lo que consideraban un simple maquillaje urbano.
“Vayan a vender sombrillas a la TRD y dejen de estar guindándolas en la calle”, reclamaba otro comentarista en redes sociales, y la realidad se repite en 2025, o incluso peor.
A más de cinco años, los reclamos se repiten: la realidad de la calle sigue siendo dura, las necesidades básicas no se resuelven y las acciones cosméticas del régimen parecen más orientadas a ocultar el deterioro que a revertirlo.
Como telón de fondo, la ciudad también recibe el aniversario de la ciudad con un carnaval donde, en medio de los apagones, las carpas se alumbran con generadores eléctricos y, como es lógico, con precios del sector privado.
Vídeos relacionados:
Archivado en: