
La activista cubana Rosa María Payá recordó este martes el asesinato de su padre, el líder opositor Oswaldo Payá, y del joven activista Harold Cepero, víctimas de un crimen de estado ocurrido el 22 de julio de 2012.
En un emotivo homenaje, la hija del fundador del Movimiento Cristiano Liberación reiteró que ambos fueron asesinados por el régimen de La Habana.
“Los dictadores destruyeron sus cuerpos, y ese fue justo el límite de su poder”, escribió Rosa María Payá en sus redes sociales, acompañando el mensaje con las etiquetas #PayáVive, #HaroldVive y #LaNocheNoSeráEterna.
La activista subrayó en un video conmemorativo que el régimen cubano intentó silenciar a su padre, borrar su causa y apagar su legado, pero no logró acallar su mensaje ni frenar la esperanza de un país libre.
“Intentaron silenciarlo, pero no pudieron. Payá vive en cada joven que protesta, en cada preso político que resiste. La noche no será eterna. Es más, está amaneciendo”, subrayó.
El crimen ocurrió en circunstancias nunca aclaradas por el régimen cubano. Payá y Cepero murieron cuando el automóvil en el que viajaban fue embestido por otro vehículo, en un hecho que testigos y organismos internacionales han catalogado como un atentado político.
En paralelo a la conmemoración, Rosa María Payá, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), agradeció a varios congresistas estadounidenses por respaldar la memoria de su padre y honrar su legado con una acción simbólica de alto valor político y moral.
El proyecto de ley impulsado por el congresista Mario Díaz-Balart y respaldado por colegas como María Elvira Salazar, Carlos Giménez, Frederica Wilson, Darren Soto y Nicole Malliotakis, busca renombrar la calle frente a la Embajada de Cuba en Washington D.C. como “Oswaldo Payá Way”.
“Nombrar la calle frente a la embajada cubana como Oswaldo Payá es un acto de justicia y esperanza”, expresó la activista en un mensaje de agradecimiento a los legisladores.
Oswaldo Payá fue uno de los disidentes más influyentes de la historia reciente de Cuba. Su trabajo a través del Proyecto Varela, que recogió miles de firmas para exigir reformas democráticas dentro del marco legal cubano, le valió el reconocimiento internacional, incluido el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia del Parlamento Europeo.
Harold Cepero, joven economista y también miembro del Movimiento Cristiano Liberación, fue una promesa emergente del activismo cívico, cuya vida fue truncada a los 32 años.
A trece años del crimen, las voces que claman por justicia siguen resonando en cada rincón donde se lucha por los derechos humanos y la democracia.
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