Los trenes nacionales con salida desde La Habana modificarán sus horarios habituales durante los meses de verano, a partir de julio y hasta el 30 de septiembre de 2025, debido a la baja disponibilidad de coches y locomotoras.
La información fue publicada este lunes por el perfil oficialista Rutas Nacionales en Facebook, donde se atribuye el cambio a la necesidad de redistribuir recursos y habilitar trenes adicionales para enfrentar la alta demanda de pasajeros en esta etapa, incluyendo estudiantes, atletas y trabajadores.

Según la entidad, algunos coches del tren que llega desde las provincias orientales serán reutilizados para la salida de los trenes desde la capital, lo que requiere tiempo para mantenimiento técnico, limpieza, avituallamiento y, en ocasiones, también el uso de la misma locomotora.
Aunque se reconoce el esfuerzo del personal de Trenes Nacionales y de otras entidades implicadas, en la práctica los horarios venían desplazándose progresivamente, generando largas esperas en las terminales.
Por ello, se han fijado nuevos horarios oficiales: el tren No. 1 con destino a Santiago de Cuba saldrá a las 10:15 p.m. (antes 7:15 p.m.); el No. 3 hacia Guantánamo, a las 10:00 p.m. (antes 7:00 p.m.); el No. 5 hacia Holguín, a las 10:05 p.m. (antes 7:05 p.m.); y el No. 7 hacia Bayamo-Manzanillo, a las 11:20 p.m. (antes 7:20 p.m.).
Los trenes de retorno desde estos destinos mantendrán sus horarios actuales, indicó la fuente.
Aunque las autoridades aseguran que la medida busca optimizar el servicio y minimizar afectaciones a la población, lo cierto es que vuelve a evidenciarse la precariedad operativa del sistema ferroviario cubano, que funciona al límite con recursos envejecidos, planificación ajustada y soluciones de urgencia.
Mientras los trenes nacionales desde La Habana sufren retrasos sistemáticos por falta de coches y locomotoras, las autoridades insisten en promocionar acciones que poco resuelven el problema estructural del transporte ferroviario en Cuba.
El regreso del tren a Expocuba fue presentado como una alternativa “festiva” para aliviar la movilidad durante el verano, aunque el trayecto es limitado y carece de relevancia para los viajes interprovinciales que más lo necesitan.
De manera similar, el anuncio de la recuperación del tren Hershey —que conecta áreas entre La Habana y Matanzas— fue publicitado como un logro, pese a que la frecuencia del servicio es mínima y el alcance de la línea es local, sin capacidad para absorber la demanda nacional.
En otra muestra de desconexión con las prioridades reales, el régimen promocionó pruebas técnicas para ofrecer Wi-Fi en trenes, a pesar de que buena parte del parque ferroviario sigue operando con vagones deteriorados, sin ventilación adecuada ni seguridad mínima.
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