Lari López, una cubana de 25 años, permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas, a la espera de su deportación, tras haber denunciado un presunto abuso físico por parte de agentes migratorios durante su arresto en la frontera sur de EE.UU.
Según su prometido, Gerdys López, la joven fue detenida el pasado 2 de mayo tras ingresar al país.
Asegura que los oficiales de inmigración usando toda su fuerza la empujaron y ella cayó al suelo, sufriendo una fractura en la pierna que le costó una cirugía.
Desde el centro de detención donde se encuentra recluida, Lari relató lo ocurrido en declaraciones a Telemundo 51.
"Se me torció mi pierna y sentí un ruido como que se quebró mi rodilla, caí al piso, me asusté porque no sentía mi pierna, nada, solo un dolor muy fuerte".
Tras la caída, afirma que los agentes minimizaron su estado.
"Me arrastraron porque ellos me decían que no era para tanto, que podía caminar. Me decían: 'camina, camina que no es para tanto, puedes caminar, camina'", detalló.
Su pareja denunció que "ellos, ignorando sus ruegos y dolor, no le creían y les decían 'camina', arrastrándola por el piso usando fuerza brutal".
Luego de varias horas sin atención médica, Lari fue finalmente examinada por un médico, quien -según Gerdys- le diagnosticó una fractura en la tibia, muy cerca de la rodilla, que requirió intervención quirúrgica.
"Tuvo que someterse a una cirugía y le pusieron unos pines de acero incrustados al hueso de su tibia", aseguró.
"Estuvo 60 días cuando el médico diagnosticó. Por eso corre mucho riesgo de que su pierna quede tiesa".
El joven asegura que, aún convaleciente y con "la pierna llena de hierros" su prometida fue trasladada durante 16 horas a Luisiana con el objetivo de deportarla.
"Cuando fue a subir al avión para ser deportada a Cuba, el doctor dijo que no podía viajar y tuvieron que regresarla de nuevo, más horas en un bus, sin medicamento para el dolor", relató.
Actualmente, Lari se recupera de una segunda operación, mientras permanece bajo custodia de ICE.
En un comunicado oficial, la agencia declaró: "Podemos confirmar que está bajo custodia de ICE a la espera de su deportación. No podemos dar detalles sobre su historial médico sin una exención de privacidad firmada por ella que nos autorice a divulgar esa información".
El temor de la joven y su pareja es que sea deportada a Cuba o enviada a un tercer país, sin haber recibido la atención médica completa que su caso requiere.
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