El régimen cubano regresó a la cárcel al preso político Marlon Brando Díaz Oliva, uno de los beneficiarios del acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Cuba y el Vaticano a principios de 2025, según informó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
Díaz Oliva, quien cumplía una condena de 18 años de prisión por su participación en las históricas protestas del 11 de julio de 2021 (11J), había recibido el beneficio de reclusión domiciliaria en enero pasado como parte del citado acuerdo.

Sin embargo, la medida fue revocada recientemente, y el activista ha sido retornado a un centro penitenciario, denunció el OCDH en un comunicado posteado en Facebook.
El caso de Marlon Brando Díaz Oliva no fue aislado: su excarcelación inicial, como la de otros manifestantes, estuvo condicionada por estrictas restricciones de movimiento y vigilancia constante por parte de las autoridades cubanas.
Las condiciones impuestas hacían prácticamente inviable una vida libre fuera de prisión, según organizaciones de derechos humanos.
“Estas revocaciones evidencian que la liberación de los presos políticos no es más que un instrumento temporal, sin garantías jurídicas ni respeto a los derechos fundamentales”, afirmó el OCDH.
Con el retorno de Díaz Oliva a prisión, ya suman cinco los presos políticos liberados bajo el acuerdo con el Vaticano que han sido nuevamente encarcelados. Activistas y familiares temen que la cifra aumente, dado el clima represivo que persiste en la isla.
Las detenciones y sentencias derivadas del 11J han sido duramente cuestionadas por organismos internacionales, que acusan al régimen cubano de emplear la justicia penal como herramienta de represión política.
Marlon Brando Díaz Oliva fue detenido tras el 11J y enfrenta una condena de 18 años de cárcel por sedición, tras participar en las protestas del barrio La Güinera de La Habana.
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