
Los masones cubanos convocaron a una protesta para el viernes luego de que el Ministerio de Justicia de Cuba intentara forzar este jueves la destitución del Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33, José Ramón Viñas Alonso, mediante una citación oficial entregada en su domicilio para que comparezca este viernes y entregue el cargo a un «interino» designado por las propias autoridades.
Según denunció el Gran Canciller del Supremo Consejo, el escritor Ángel Santiesteban Prats, la funcionaria Miriam Marta García Meriño, directora de Asociaciones del Ministerio de Justicia, entregó la citación en el domicilio de Viñas Alonso convocándolo a presentarse a las 9:30 de la mañana del viernes en la sede de la institución.
Allí, según los denunciantes, se pretende consumar un relevo decidido unilateralmente por el Gobierno.
El candidato que el régimen quiere imponer es Lázaro Faustino Cuesta Valdés, una figura que, según los dirigentes masónicos, fue separada de sus funciones como miembro activo al cumplir 80 años en febrero de 2025 —conforme a la legislación interna de la organización— y que posteriormente fue expulsada por decisión de la Alta Cámara del Rito.
Ante la inminencia de la comparecencia, el Gran Canciller convocó a los masones a concentrarse desde las nueve de la mañana de este viernes en la sede del Supremo Consejo, en la calle 27 de Noviembre —antigua Jovellar—, en Centro Habana, vestidos con sus atributos distintivos.
Santiesteban Prats calificó la maniobra de «zarpazo» y advirtió que viola las leyes internacionales que rigen los Supremos Consejos del mundo: «Este señor escogido por el régimen, en un ataque frontal contra las decisiones de sus hermanos masones y respondiendo a sus ambiciones personales, ha sido señalado 'a dedo', como es costumbre por el gobierno».
El masón Sergio Rafael Vidal Aguila denunció que el Ministerio de Justicia pretende ejecutar la Resolución 342/25, dictada cuando Óscar Silvera Martínez era titular de esa cartera.
La resolución fue recurrida ante el Tribunal Supremo Popular, que confirmó la decisión administrativa. Vidal sostuvo además que el propósito real de las autoridades es despojar a Viñas Alonso de su investidura como paso previo a un eventual proceso judicial.
El origen de esta ofensiva se remonta a julio de 2021, cuando la Alta Cámara del Rito aprobó el envío de una carta abierta a Miguel Díaz-Canel condenando la «orden de combate» pronunciada durante las históricas protestas del 11 de julio.
Desde entonces, Viñas Alonso ha sido objeto de presiones, interrogatorios y múltiples intentos de apartarlo del cargo. El propio Santiesteban lo resumió así: «Esta estocada 'final' viene fraguándose desde hace cinco años, a partir de las manifestaciones del 11J».
No es la primera vez que el régimen intenta controlar la institución. En mayo de 2025 el Ministerio de Justicia ya intentó imponer un nuevo líder al frente del Supremo Consejo, intento que fue rechazado por la mayoría de los masones del Rito Escocés.
Meses después, la Seguridad del Estado interrogó a Viñas Alonso y le abrió un proceso penal por supuesto «tráfico de divisas», vinculado a cambios de dinero a tasa informal para sostener el Asilo Nacional Masónico.
En paralelo, el sitio oficialista Razones de Cuba publicó este jueves un artículo acusando a Viñas Alonso y a Santiesteban de encabezar una supuesta «red de corrupción» dentro de la masonería cubana, alegando desvío de fondos y operaciones irregulares de divisas, sin aportar pruebas documentales.
El texto concluye que la caída de Viñas Alonso «no es política, sino ética».
Los dirigentes masónicos rechazan esas acusaciones y señalan que numerosos cuerpos masónicos del país han presentado escritos ante los registros municipales y provinciales expresando su rechazo a la medida y su apoyo irrestricto al Soberano actual.
Santiesteban también hizo un llamado a los Supremos Consejos del mundo para dar visibilidad a lo que califica como una «flagrante violación» de las normas internacionales de la fraternidad.
En junio de 2026, al propio Santiesteban le instruyeron cargos y le impusieron reclusión domiciliaria, en lo que él vincula directamente con la ofensiva del régimen contra la masonería.
«Los Grandes Maestros y los Soberanos nunca serán elegidos por gustos y beneficios políticos del régimen. Son escogidos para que defiendan los derechos de los masones», escribió Santiesteban, en un mensaje dirigido tanto a la membresía cubana como a la comunidad masónica internacional.
Vídeos relacionados:
Archivado en: