Cubanos responden a Lis Cuesta sobre su colaboración con Israel Rojas

Israel Rojas / Lis Cuesta Foto © Facebook Israel Rojas / Televisión Cubana

Este artículo es de hace 1 año

El anuncio de Lis Cuesta sobre la incorporación del músico Israel Rojas, líder del grupo Buena Fe, a un aula del Instituto Superior de Arte (ISA), ha generado una ola de críticas en redes sociales.

La funcionaria del Ministerio de Cultura y esposa del gobernante Miguel Díaz-Canel publicó en X que Rojas participará en un espacio académico sobre Industrias Culturales, calificando el encuentro como “feliz y productivo” y asegurando que la carrera de Gestión “se honrará con creadores que rompen barreras”.

Sin embargo, el intento de Cuesta por presentar a Rojas como un referente del diálogo con universitarios y creadores cubanos ha sido percibido como una estrategia de manipulación, más que como una apertura genuina.

Su propuesta ocurre justo después de que Rojas ofreciera una entrevista en el canal de YouTube La Joven Cuba, donde sugirió la posibilidad de indultos para presos del 11J y habló de reconciliación nacional, sin mencionar la represión, la censura ni la violencia del régimen.

Israel Rojas, hasta ahora uno de los músicos más alineados con el oficialismo, ha defendido públicamente al gobierno cubano, negado la existencia de presos políticos y desacreditado las protestas ciudadanas.

Su giro discursivo en la entrevista reciente se recibió con amplio escepticismo. Para muchos cubanos no se trata de una transformación real, sino de un intento de reposicionarse sin romper con el poder.

La reacción de los usuarios en redes sociales fue contundente. “El pueblo cubano muere de hambre y miseria, y ellos hablando de felicidad y debates en el ISA”, criticó un usuario.

Otro escribió: “Vergüenza debería darles como tienen al pueblo. Deberían largarse ya antes de que les cobren sus crímenes”.

Otros comentarios expresaron indignación ante la manipulación evidente: “Se hunden, solo hay que observarlos” y también hubo quienes aseguraron que la propuesta de Lis a Israel no es otra cosa que "un circo".

En lugar de fortalecer el diálogo entre creadores cubanos y estudiantes universitarios, la iniciativa de Lis Cuesta ha sido vista como una operación para reciclar a una figura oficialista desgastada, usándola como puente simbólico sin permitir cuestionamientos reales al sistema.

Mientras tanto, artistas que se han atrevido a disentir enfrentan el exilio, la censura o el silencio institucional.

La figura de Cuesta, con fuerte presencia pública, vuelve a situarse como vocera clave del castrismo en el ámbito cultural. Su gestión está más enfocada en la propaganda que en el diálogo crítico sobre lo que ocurre en el país.

La maniobra con Rojas evidencia la intención de blindar el discurso oficial mientras se intenta mantener el control sobre figuras que aún pueden influir en sectores críticos, sobre todo en los jóvenes universitarios.

La respuesta del pueblo cubano en las redes, una vez más, dejó claro que no hay maquillaje posible para encubrir la debacle en el gobierno de Miguel Díaz-Canel y las fuerzas comunistas están cada día más débiles y fracturadas, aunque intenten aparentar lo contrario.

VER COMENTARIOS (3)

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.

Sigue leyendo 👇

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada