Díaz-Canel llega a Brasil para participar en la Cumbre de los BRICS

Díaz-Canel busca aliados mientras la economía cubana se hunde sin reformas internas. Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), no son el salvavidas automático que el régimen necesita.

Díaz-Canel y Lis Cuesta a su llegada a Brasil Foto © Estudios Revolución y captura de video de Instagram / presidenciadecuba

En medio de una de las crisis más profundas de su historia reciente, el régimen cubano vuelve a tocar las puertas de quienes aún estén dispuestos a ofrecer algo de apoyo.

Esta vez, el escenario es la Cumbre XVII del grupo BRICS (siglas de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que se celebra el 6 y 7 de julio en Río de Janeiro, a donde Miguel Díaz-Canel viajó con la esperanza de hallar nuevas oportunidades que le permitan aliviar -aunque sea mínimamente- la asfixia económica que padece el país.

Acompañado por el canciller Bruno Rodríguez, Emilio Lozada (funcionario del Partido Comunista) y otros miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores, Díaz-Canel aterrizó en Brasil vendiendo un mensaje de "esperanza" y "cooperación Sur-Sur".

"Unas horas para transmitir el mensaje de Cuba sobre cuánto podemos aportar y cuánto apoyarnos en este esperanzador mecanismo de integración global, en defensa del multilateralismo", expresó el gobernante en X.

Pero en el fondo, su visita responde a una necesidad urgente: buscar financiamiento y apoyo político en cualquier rincón del mundo que aún escuche a La Habana.

El relato oficialista, como de costumbre, viste el evento con frases grandilocuentes sobre "multilateralismo", "gobernanza inclusiva" y "solidaridad global", pero la realidad es mucho más prosaica: el régimen necesita desesperadamente fondos para sostener una economía colapsada, una infraestructura en ruinas y un sistema productivo paralizado.


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En el evento está previsto debatir la gobernanza de la inteligencia artificial, la cooperación global en salud para fortalecer el acceso a medicamentos y vacunas, comercio e inversión, cambio climático, pacificación y seguridad, y desarrollo institucional.

Aunque esta es la segunda vez que Díaz-Canel asiste a una cumbre de los BRICS, es la primera vez que lo hace representando a Cuba como "país socio" del grupo.

Esta nueva categoría, introducida recientemente, incluye a otras naciones del Sur Global que aspiran a integrarse al bloque de forma más activa, pero sin gozar aún de pleno derecho: solo podrán participar de las reuniones en calidad de meros asistentes.

Aunque Cuba lo muestra como un avance diplomático, su inclusión como país socio es, más bien, una oportunidad simbólica que el régimen intenta explotar al máximo para presentarse como un actor relevante en el tablero geopolítico, cuando en realidad su peso es marginal.

La narrativa propagandística insiste en que Cuba tiene "mucho que aportar" a los BRICS: desde su "prestigio internacional" hasta su experiencia en biotecnología y cooperación médica, e incluso su condición de país caribeño.

Sin embargo, la verdad incómoda es que llega a la mesa con la peor crisis política desde 1959 y las manos vacías, sin capacidad de inversión, producción o intercambio comercial, salvo por su mano de obra exportable, principal fuente de divisas a través del personal médico y técnico enviado al extranjero.

La otra cara del multilateralismo: pedir ayuda sin reformas

La Habana pretende proyectar una imagen de voz autorizada del Sur Global, pero lo hace mientras arrastra décadas de ineficiencia económica, represión política y dependencia de alianzas internacionales que solo han servido para estirar una agonía económica estructural.

La estrategia del gobierno sigue siendo la misma de siempre: trazar alianzas con aliados que le permitan recibir financiamiento sin asumir compromisos de reformas políticas o económicas reales.

La esperanza parece estar centrada en el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, una institución creada en 2014 que ha servido como alternativa a los organismos financieros dominados por Occidente.

Pero queda por ver si Cuba, al no ser un país miembro del grupo sino solo socio -un socio sumido en la peor crisis económica de su historia reciente- tendría acceso formal a esa fuente de financiación, o si, como dijo un alto funcionario del MINREX, el Banco es "un ente en construcción" que va ofrece "esperanzas a los países del Sur".

Un régimen sin soluciones internas

Mientras Díaz-Canel sonríe en las fotos oficiales en Río de Janeiro y habla de "construcción colectiva" y "proyectos plurilaterales", en Cuba la población sobrevive entre apagones, escasez de alimentos, inflación desbocada y una emigración masiva sin precedentes.

La incapacidad del régimen para generar soluciones internas ha hecho que toda su agenda internacional esté marcada por la desesperada búsqueda de salvavidas externos.

Los BRICS no son la excepción: como lo han sido Rusia, Venezuela o China, hoy se convierten en el nuevo blanco del lobby cubano para buscar respaldo financiero sin rendir cuentas, cambios estructurales, ni democratización.

La diplomacia de la desesperación

La participación de Cuba en esta Cumbre de los BRICS no es una victoria ni un reconocimiento real de su capacidad política o económica.

Es, en el fondo, la evidencia de un Estado que, sin margen interno para maniobrar, recurre una vez más al escenario internacional con la mano extendida.

Las grandes declaraciones del aparato diplomático cubano no pueden ocultar lo evidente: el régimen no busca cooperación para construir un nuevo orden mundial, sino para sobrevivir un día más.

Mientras tanto, millones de cubanos siguen esperando respuestas reales, no discursos, ni viajes, ni cumbres.

Preguntas frecuentes sobre la participación de Cuba en la Cumbre de los BRICS y su contexto económico

¿Por qué Miguel Díaz-Canel asiste a la Cumbre de los BRICS?

Miguel Díaz-Canel asiste a la Cumbre de los BRICS en busca de financiamiento y apoyo político para aliviar la crisis económica de Cuba. Aunque la narrativa oficial habla de "cooperación Sur-Sur" y "multilateralismo", la realidad es que el régimen cubano necesita urgentemente fondos para una economía colapsada.

¿Qué significa que Cuba sea un "país socio" de los BRICS?

Ser un "país socio" de los BRICS permite a Cuba participar en reuniones como asistente, sin gozar de pleno derecho como los miembros originales. Esta categoría es más simbólica que efectiva, ya que el peso de Cuba en la alianza es marginal y no implica beneficios económicos directos.

¿Cuál es la situación económica actual de Cuba?

Cuba enfrenta una de sus peores crisis económicas, caracterizada por apagones, escasez de alimentos, inflación y una emigración masiva sin precedentes. El régimen intenta buscar soluciones externas sin implementar reformas internas significativas.

¿Qué busca Cuba en su relación con Rusia y China?

Cuba busca apoyo material y político de Rusia y China para sostener su economía y contrarrestar el aislamiento internacional. Aunque estas alianzas se presentan como estratégicas, en realidad reflejan la dependencia del régimen cubano de aliados externos en medio de su crisis interna.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un periodista antes de su publicación.




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