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Una tienda privada en el municipio Diez de Octubre, La Habana, fue clausurada por inspectores estatales tras detectarse supuestas irregularidades, en un operativo que refleja la cruzada del régimen contra el sector no estatal, cada vez más acosado por controles, multas millonarias y amenazas de cierres.
Según reportó el medio oficialista Tribuna de La Habana, la Dirección Provincial de Comercio envió un equipo de inspectores al establecimiento Todotuti, ubicado en calle Finlay 910 entre Gestrudis y Lagueruela, luego de que una vecina denunciara que en el local no aceptaban pagos por transferencia, una práctica extendida en muchos negocios privados debido a la desconfianza en el sistema bancario cubano y las trabas que impone el uso de la Cuenta Bancaria Fiscal (CBF).
Durante la inspección, además de la negativa a aceptar transferencias, las autoridades reportaron violaciones de precios, por ejemplo, el pollo troceado se vendía a 350 pesos por libra, cuando el precio oficial es de 312, y la venta de productos vencidos como mermelada y sorbetos.
Una trabajadora fue sancionada con una multa de 30 mil pesos y se decretó el cierre del negocio por siete días, con la amenaza de denuncia por “desobediencia” si la medida no se cumple.
El caso ganó más notoriedad porque la titular del negocio reside en Estados Unidos y, según el reporte oficial, no presentó licencia sanitaria ni documentos fiscales.
Tribuna de La Habana.
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Carlos Alberto Suárez Leyva, jefe de Atención a las formas de Gestión no Estatal de la Dirección Provincial de Comercio, declaró a Tribuna de La Habana que las inspecciones continuarán “para garantizar que se cumpla con lo legislado y orientado”, y aseguró que se actuará “con firmeza” ante cualquier violación, en nombre de un supuesto “entorno de comercio justo y transparente en beneficio del pueblo”.
El cierre de Todotuti se suma a la ofensiva más amplia del gobierno contra los negocios privados. Apenas unas semanas antes, la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) había lanzado una advertencia pública en la que decía que los establecimientos que evadan impuestos usando cuentas personales o que rechacen pagos por transferencia enfrentarán cierres, multas y acusaciones por evasión fiscal, que el régimen considera un “delito”.
La embestida también se extiende a los precios. En 2024, el gobierno cubano impuso más de 600 millones de pesos en multas a negocios privados acusados de violar precios topados, en un intento de controlar la inflación a través de la represión económica.
En todos los casos, los operativos se presentan como una defensa de los consumidores, pero en la práctica suponen un endurecimiento del cerco contra un sector privado que sostiene buena parte del consumo diario de los cubanos, en medio de una inflación galopante, escasez crónica y una dolarización parcial de la economía.
Preguntas frecuentes sobre el cierre de tiendas privadas en Cuba
¿Por qué fue clausurada la tienda Todotuti en La Habana?
La tienda Todotuti fue clausurada por inspectores estatales debido a irregularidades como la negativa a aceptar pagos por transferencia, violaciones de precios y la venta de productos vencidos. Esta acción forma parte de una cruzada del régimen cubano contra el sector privado, que enfrenta controles, multas y amenazas de cierre.
¿Qué implicaciones tiene la negativa de aceptar pagos por transferencia en Cuba?
La negativa a aceptar pagos por transferencia se ha vuelto común en Cuba debido a la desconfianza en el sistema bancario y las restricciones del uso de la Cuenta Bancaria Fiscal. Esto puede resultar en sanciones y cierres de negocios privados, como fue el caso de Todotuti, que fue denunciada por no aceptar transferencias.
¿Cómo afecta la cruzada del gobierno cubano al sector privado?
La cruzada del gobierno cubano contra el sector privado está intensificando el acoso mediante controles, multas y amenazas de cierres. Las sanciones incluyen la fiscalización de precios y la imposición de ventas forzosas para prevenir la especulación y el aumento de los precios, lo que asfixia a los pequeños empresarios en un entorno económico ya crítico.
¿Qué consecuencias tienen las políticas de control de precios en Cuba?
Las políticas de control de precios en Cuba, como las inspecciones y las ventas forzosas, buscan regular el mercado y controlar la inflación. Sin embargo, estas medidas también suponen un endurecimiento del cerco contra el sector privado, contribuyendo a la escasez de productos básicos y afectando negativamente a la economía del país.
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