
El presidente del Grupo Empresarial Tabacuba, Marino Murillo Jorge, inauguró en Pinar del Río una nueva tienda en Moneda Libremente Convertible (MLC) destinada a los productores de tabaco.
El local, ubicado en la Unidad Empresarial de Base Logística Pinar del Río, en la carretera Las Ovas, venderá artículos de ferretería como machetes, básculas, tornillería, generadores eléctricos y cemento.
La apertura fue presentada como un “avance significativo” en el apoyo a los campesinos del sector, aunque el hecho ha despertado malestar entre quienes ven en este tipo de medidas un nuevo mecanismo para retener el control del MLC que se paga a los vegueros, mientras la población enfrenta una creciente escasez de cigarros y precios desorbitados en el mercado informal.
En junio, el propio Murillo prometió en la televisión nacional “mejorar las condiciones de vida de los productores”, pero omitió cualquier referencia a salarios dignos. Pese a que el tabaco cubano genera más de 100 millones de dólares anuales en exportaciones, los campesinos continúan lidiando con apagones para regar sus vegas, altos precios de insumos y la obligación de pagar en MLC por los recursos básicos para sostener la campaña tabacalera.
Las palabras oficiales contrastan con la realidad: la riqueza fluye hacia las arcas estatales, mientras quienes cultivan y procesan la hoja más codiciada del mundo sobreviven con ingresos insuficientes.
De Mercedes-Benz a tiendas en MLC: la trampa del estímulo
La inauguración de la tienda llega pocos días después de la entrega de Mercedes-Benz a vegueros cubanos, que Tabacuba presentó como un estímulo pero que en la práctica funcionó como una operación para absorber el MLC acumulado por los campesinos.
Ese dinero, que nunca llega a los productores en dólares reales, se convierte en una cifra virtual que apenas conserva valor. Con el MLC cayendo en el mercado informal frente a un dólar que cada vez más se fortalece, los agricultores se sienten atrapados en un sistema que les ofrece autos o tiendas, pero les niega el derecho a disponer libremente de las divisas que generan.
El trasfondo de la inauguración
El nuevo local en Pinar del Río no es un gesto de apoyo, sino otra vuelta de tuerca en la estrategia de Tabacuba para mantener bajo control a un sector que produce cientos de millones en divisas.
Con Murillo al frente, recordado por la fallida Tarea Ordenamiento que agravó la crisis económica, la apuesta vuelve a ser la misma: abrir vitrinas en MLC y vestir de estímulo lo que muchos campesinos describen como una trampa.
Facebook/ Grupo Empresarial Tabacuba.
Facebook/ Grupo Empresarial Tabacuba.
En las vegas pinareñas, los productores se levantan de madrugada para regar con la poca electricidad disponible; en los barrios de La Habana y Matanzas, los fumadores pagan fortunas por un paquete de cigarros. Y en medio de esa realidad, las tiendas en MLC aparecen como la solución oficial, aunque lo que revelan es una brecha cada vez más profunda entre la retórica propagandística y la dura vida cotidiana de los cubanos.
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