
Vídeos relacionados:
El economista cubano Pedro Monreal advirtió en un hilo de publicaciones en la red social X que los ciclones tropicales no solo son fenómenos naturales, sino también reveladores de las desigualdades sociales que persisten en países como Cuba.
“La naturaleza juega con dados cargados”, escribió Monreal, subrayando que lo que dejan los huracanes tras su paso suele ser el agravamiento de un desastre social previo: la pobreza.
El especialista recordó que no hay nada “natural” en que los pobres sean los más afectados por los ciclones ni en que tarden más en recuperarse, si es que logran hacerlo.
Monreal explicó que la gestión de riesgos ante desastres debe formar parte de una estrategia de desarrollo impulsada por el Estado, que tenga como prioridad la erradicación de la pobreza, pues “es un proceso esencialmente político”.
El economista también reflexionó sobre el concepto de “reconstruir mejor”, señalando que no se trata únicamente de materiales o soluciones técnicas, sino de decisiones sobre quién controla los recursos y define las prioridades del proceso de recuperación.
“Reconstruir mejor involucra definiciones respecto a las relaciones políticas de quienes intervienen en el proceso. ¿Quién tomará las decisiones sobre los recursos para reconstruir viviendas?, ¿dónde, cuándo y cómo?”, cuestionó.
Lo más leído hoy:
Las reflexiones de Monreal llegan en momentos en que Cuba se prepara para enfrentar un huracán que dejará secuelas profundas. Melissa se acerca a la isla con categoría 5 y tocará tierra el miércoles en alguna zona del oriente del país, donde están las poblaciones posiblemente más vulnerables de Cuba.
Esas comunidades llevan más de cinco años soportando apagones diarios de más de 12 horas, cortes del servicio de agua potable, escasez de alimentos y la mayoría de las viviendas son antiguas y están sin fortalecer porque los recursos no permiten repararlas debidamente.
El huracán Melissa podría dejar en muy poco tiempo a miles de cubanos sin hogar, agudizando sus condiciones de pobreza extrema, sin que el gobierno logre solucionar la crisis.
El año pasado un ciclón pasó por San Antonio del Sur, en Guantánamo, y todavía el régimen no ha informado los nombres de las personas desaparecidas. Se perdieron más de 13,000 viviendas y solo han sido capaces de instalar menos de una docena de casas contenedor, que ni siquiera tienen aún la condición de habitables.
Preguntas frecuentes sobre el impacto de los ciclones en Cuba y la gestión del gobierno
¿Cómo agravan los ciclones la pobreza en Cuba?
Los ciclones agravan la pobreza en Cuba al desvelar y profundizar las desigualdades sociales preexistentes. Pedro Monreal explica que estos fenómenos naturales dejan a los más pobres en situaciones aún más vulnerables, ya que son los más afectados y los que más tiempo tardan en recuperarse. La falta de una gestión adecuada de riesgos y la poca inversión en la erradicación de la pobreza empeoran la situación.
¿Qué significa "reconstruir mejor" según Pedro Monreal?
"Reconstruir mejor" implica tomar decisiones sobre quién controla los recursos y define las prioridades del proceso de recuperación. Monreal señala que no se trata solo de materiales o soluciones técnicas, sino de las relaciones políticas y de poder que influyen en quién toma las decisiones sobre la reconstrucción, cómo se distribuyen los recursos y cuál es el enfoque hacia las comunidades más vulnerables.
¿Cuál es la preparación del gobierno cubano frente a los huracanes?
El gobierno cubano afirma tener experiencia en la gestión de huracanes, pero enfrenta críticas por la falta de recursos y medidas preventivas efectivas. A pesar de las declaraciones de Díaz-Canel sobre la preparación ante el huracán Melissa, la realidad muestra una crisis energética y una escasez de alimentos y medicamentos que dificultan la respuesta ante desastres naturales. La falta de transparencia y la "opacidad estadística" sobre la pobreza agravan el desafío.
¿Qué desafíos enfrentan las comunidades orientales de Cuba ante el huracán Melissa?
Las comunidades orientales de Cuba enfrentan desafíos críticos como apagones, escasez de agua y alimentos, y viviendas vulnerables. La llegada del huracán Melissa intensifica estos problemas, ya que las infraestructuras están deterioradas y la preparación institucional es insuficiente. Los habitantes de la región expresan temor y desconfianza hacia las capacidades gubernamentales para gestionar la crisis.
Archivado en: