Investigador cubano: sin cambios políticos, las “reformas” económicas en la isla están condenadas al fracaso



CiberCuba te lo explica aquí

No se puede hablar de “reformas económicas” sin confianza, garantías, Estado de Derecho, subrayó © Facebook/José Manuel González Rubines
No se puede hablar de “reformas económicas” sin confianza, garantías, Estado de Derecho, subrayó Foto © Facebook/José Manuel González Rubines

Vídeos relacionados:

Ver más

El investigador y periodista José Manuel González Rubines afirmó este viernes que intentar reformas económicas sin desmontar el sistema político en Cuba es una ilusión anclada en 2018, y sostuvo que el país ya superó hace tiempo el punto de no retorno.

En una publicación en su perfil de Facebook, González señaló que todavía persiste la idea de que el sistema cubano podría mejorar mediante reformas económicas parciales, una creencia que calificó de obsoleta y desconectada de la realidad actual.

Captura de Facebook/José Manuel González Rubines

A su juicio, mantener intacto el poder político mientras se introducen cambios económicos está condenado al fracaso por razones sistémicas.

El codirector de CubaXCuba - Laboratorio de Pensamiento Cívico subrayó que el principal obstáculo no es solo económico, sino institucional.

Denunció que el gobierno cubano no respeta la propiedad privada ni los contratos que firma, lo que genera una inseguridad jurídica que ahuyenta cualquier inversión o emprendimiento serio.


Lo más leído hoy:


En un contexto donde las reglas cambian según la conveniencia del poder, afirmó, no existen las condiciones mínimas de confianza necesarias para hablar de reformas reales, algo que solo sería posible con Estado de Derecho y democracia.

González también cuestionó la idea de una reforma desde dentro de un sistema que describió como "represivo y corrupto" y que "hizo añicos el pacto social sobre el cual se sustentó durante décadas".

Recordó hechos como las masivas protestas del 11 de julio de 2021, el éxodo masivo, la existencia de más de 1,000 presos políticos y la pobreza extrema que afecta a amplios sectores de la población.

“2026 no es 2018”, advirtió, al sostener que quien hoy se deja convencer por promesas de cambio superficial lo hace por voluntad propia o por nostalgia estéril, al tiempo que compartió la imagen de un "simpático gato que quiere pasar por liebre".

La publicación generó respaldo entre académicos y profesionales. El economista Mauricio de Miranda Parrondo afirmó que las llamadas reformas “a la china” o “a la vietnamita” ya no son una opción viable para Cuba.

En la misma línea, la profesora e historiadora Alina Bárbara López Hernández sostuvo que las reformas económicas han fracasado precisamente por la ausencia de transformaciones políticas previas que permitan presión ciudadana y cambios institucionales profundos.

Otros comentaristas apuntaron a intereses creados dentro del propio sistema. Lily Apiau sugirió que algunos aún creen —o desean creer— en la reformabilidad del régimen porque mantienen vínculos económicos con la cúpula gobernante y temen escenarios de cambio.

El actor Jorge Ferdecaz resumió el balance de décadas de ajustes parciales: reformas “por la orillita”, sin tocar lo esencial, que solo han profundizado la desdicha.

Las reflexiones de González conectan con un clima social marcado por el agotamiento y la desesperación.

En reportajes recientes, ciudadanos consultados coinciden en que la crisis cubana dejó de ser coyuntural para convertirse en estructural, y reclaman un cambio político profundo como condición previa a cualquier mejora económica.

Ese malestar social contrasta con el discurso reciente de la cúpula gobernante, que insiste en apelar a un abstracto “cambio de mentalidad” sin anunciar reformas políticas concretas.

El primer ministro Manuel Marrero Cruz reconoció recientemente que Cuba vive “prácticamente una economía de guerra” y advirtió que 2026 será un año especialmente duro, al tiempo que el gobernante Miguel Díaz-Canel ha pedido a la militancia comunista “ponerse a la vanguardia” y cambiar “las formas de pensar”.

Sin embargo, estos llamados, reiterados en actos partidistas y difundidos por medios oficiales, han generado fuertes críticas en redes sociales, donde muchos cubanos los interpretan como una antesala de nuevos ajustes económicos sin alterar las bases del poder.

En ese contexto, crece la percepción de que mientras el Gobierno habla de mentalidad, la ciudadanía cuestiona directamente al sistema político como el principal obstáculo para cualquier salida real a la crisis.

Preguntas frecuentes sobre la situación económica y política en Cuba

CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇

¿Por qué las reformas económicas en Cuba están condenadas al fracaso?

Las reformas económicas en Cuba están condenadas al fracaso porque no van acompañadas de cambios políticos fundamentales. Según el investigador José Manuel González Rubines, el sistema político actual impide cualquier transformación económica real debido a la falta de respeto a la propiedad privada y la inseguridad jurídica. Sin un Estado de Derecho y democracia, no existen las condiciones necesarias para atraer inversiones y fomentar el emprendimiento, lo que limita el éxito de cualquier reforma económica.

¿Cuál es el principal obstáculo para el desarrollo económico en Cuba?

El principal obstáculo para el desarrollo económico en Cuba es la falta de transformaciones políticas e institucionales. El régimen cubano no respeta la propiedad privada ni los contratos, lo que genera una inseguridad jurídica que espanta a inversores y emprendedores. La falta de confianza y las reglas cambiantes según la conveniencia del poder impiden crear un entorno propicio para el crecimiento económico.

¿Por qué no son viables las reformas "a la china" o "a la vietnamita" en Cuba?

Las reformas "a la china" o "a la vietnamita" no son viables en Cuba porque la situación política y económica es diferente. Según el economista Mauricio de Miranda Parrondo, las condiciones que permitieron el éxito de dichas reformas en China y Vietnam no existen en Cuba, ya que el régimen cubano no ha implementado las transformaciones políticas necesarias para permitir presión ciudadana y cambios institucionales profundos.

¿Cuál es la percepción de los ciudadanos cubanos sobre la situación actual del país?

La percepción de los ciudadanos cubanos es que la crisis ya no es coyuntural, sino estructural, y reclaman un cambio político profundo. La falta de alimentos, medicinas y electricidad, junto con el éxodo masivo y el descontento social, ha llevado a muchos cubanos a exigir transformaciones reales que vayan más allá de ajustes económicos superficiales. Existe un creciente reclamo de libertad y un cambio total en el sistema de gobierno.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada