¿Qué quiso decir realmente Claudia Sheinbaum al abordar el tema del petróleo a Cuba este martes?



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Las recientes declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en torno al presunto freno en los envíos de petróleo de Pemex a Cuba han generado una ola de interpretaciones contradictorias en diversas agencias de prensa y medios internacionales.

Durante su conferencia matutina del martes 27 de enero, la mandataria fue consultada de forma insistente sobre un reporte publicado por Bloomberg que aseguraba que México había cancelado un cargamento de crudo a Cuba previsto para mediados de mes.

Aunque respondió, sus palabras dejaron más preguntas que certezas. Sheinbaum evitó confirmar o desmentir directamente la información.

En su lugar, reiteró que se trata de una “decisión soberana”, tanto del Estado mexicano como de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), y que tales decisiones se toman “en el momento en que sea necesario”.

Su ambigüedad propició titulares disímiles e incluso opuestos, tanto en agencias como en prensa mexicana y extranjera.

Un mismo discurso, múltiples titulares

El abanico de interpretaciones mediáticas fue amplio:

AP aseguró que “Presidenta de México confirma suspensiones en envíos de petróleo a Cuba: ‘Es una decisión soberana’".

EFE llevó a titular lo contrario: “México no confirma si ha frenado los envíos de petróleo a Cuba y dice que es decisión ‘soberana’”

Reuters destacó que “Sheinbaum no niega suspensión de envío de petróleo a Cuba”, es decir, un enfoque intermedio.

El Universal asumió que el freno existe, y habló de que “Sheinbaum reacciona a freno de envío de petróleo a Cuba”.

La Jornada optó por un tono institucional: “Envío de petróleo a Cuba es definido por Pemex”.

El País, desde España, afirmó que “la decisión de dejar de enviar petróleo a Cuba es de Pemex”, dando por suspendida la operación.

Estos enfoques reflejan no solo estilos editoriales distintos, sino también un intento de interpretar lo que la presidenta no dijo con claridad.

Las palabras de Sheinbaum: Entre la soberanía y Pemex 

A lo largo de su intervención, Sheinbaum repitió varias veces las mismas ideas, con distintas variaciones:

-“Como lo hemos dicho, es una decisión soberana y Pemex toma sus decisiones”.

-“La decisión de México de vender o dar por razones humanitarias a Cuba petróleo tiene que ver también con una decisión soberana que ha venido desde hace muchos años, no es reciente.”

-“Así como durante un tiempo no se envió y después sí se envió y otro tiempo no se envió.”

-“La decisión de cuándo se envía, cómo se envía, está en términos de lo que defina Pemex en función de los contratos, o ya en todo caso del gobierno, de una decisión humanitaria.”

También hubo referencias explícitas al contexto político internacional:

“Cuba ha tenido un bloqueo desde hace ya demasiados años y este bloqueo ha generado problemas de desabasto en la isla. México siempre ha sido solidario y va a seguir siendo solidario.”

“México toma decisiones soberanas y no lo ha hecho solamente este gobierno. Lo hizo el presidente López Obrador y antes, aunque no estuviéramos de acuerdo, lo hicieron otros gobiernos en relación con Cuba.”

En varias respuestas, Sheinbaum construyó un relato basado en tres ejes: soberanía nacional, tradición de política exterior y autonomía de Pemex.

El diálogo con la prensa: Evasión sin desmentido

Los periodistas presentes buscaron precisión, pero las respuestas fueron elusivas. Aquí algunas de las preguntas que se le formularon y las réplicas exactas de la presidenta:

Periodista: “¿Se desmiente este tema de que se suspendió o está por suspenderse el envío de petróleo?”
— Sheinbaum: “Es una decisión soberana y se toma en el momento en que sea necesario.”

Periodista: “¿Puede confirmar entonces que no hubo ninguna consideración política en esta suspensión del envío de petróleo por parte de Pemex?”
— Sheinbaum: “Pemex toma decisiones en la relación contractual que tiene con Cuba a partir de las decisiones que se toman.”

Periodista: “¿Y por qué se toma ahora y no antes?”
— Sheinbaum: “Así como durante un tiempo no se envió y después sí se envió, y otro tiempo no se envió y sí se envió.”

Periodista: “¿Los envíos se van a renovar en algún momento o ya es una decisión?”
— Sheinbaum: “Pues, en todo caso, se informará.”

Cada respuesta reforzó la narrativa de que no hay nada nuevo bajo el sol, que los envíos a Cuba fluctúan históricamente, y que la decisión actual no rompe ningún patrón.

Sin embargo, ante un reporte específico sobre la cancelación de un envío programado para mediados de enero, la presidenta optó por no desmentir.

¿Qué hay detrás del silencio? El contexto geopolítico

El reporte original de Bloomberg señalaba que Pemex canceló un cargamento de crudo que saldría hacia Cuba este mes.

Lo atribuyó a presiones de Estados Unidos, en medio de tensiones crecientes por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense en Caracas.

Desde ese momento, los envíos de Venezuela a Cuba quedaron paralizados, y México se convirtió en uno de los últimos proveedores estables.

Según datos de satélite y seguimiento portuario, Pemex habría reducido sus envíos desde septiembre de 2025 -cuando promediaban 20,000 barriles diarios- hasta cifras menores e inciertas.

Analistas como Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, apuntan que:

“La presidenta está caminando una cuerda floja entre su retórica política con Cuba y la próxima reunión con los Estados Unidos sobre el Tratado de Libre Comercio.”

Esa cuerda floja incluye también presión interna: sectores opositores en México critican duramente el apoyo energético a Cuba, mientras que desde La Habana no se ha emitido comentario alguno.

Impacto en Cuba: Entre apagones y paciencia

En las calles de La Habana, los efectos son tangibles. Las gasolineras colapsadas, los apagones constantes y la escasez generalizada elevan la sensibilidad popular ante cualquier cambio en el suministro externo.

Cuba atraviesa una de las peores crisis energéticas en décadas. La pérdida del suministro venezolano y una eventual baja mexicana agravan la situación. México, al quedar como proveedor principal, carga ahora con un costo diplomático y político mayor.

Conclusión: Una decisión no dicha que todos comentan

La presidenta mexicana no negó la suspensión, pero tampoco la confirmó. En lugar de eso, construyó un discurso sobre autonomía energética, relaciones históricas con Cuba y soberanía nacional.

Para algunos medios, eso bastó para dar por suspendido el envío; para otros, el silencio fue insuficiente.

Lo cierto es que no se desmintió la cancelación del cargamento, y que las respuestas públicas de Sheinbaum fueron cuidadosamente medidas.

El contexto -marcado por presiones de EE.UU., tensiones con Venezuela y negociaciones por el T-MEC- ofrece razones para pensar que el gobierno mexicano busca ganar tiempo sin romper del todo con su discurso de solidaridad con Cuba.

¿Volverán los cargamentos? ¿Se mantendrá el silencio? “En todo caso, se informará,” dijo la presidenta.

Por ahora, el petróleo no fluye. Las palabras tampoco.

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