El periodista cubano Jorge Legañoa reaccionó en el Noticiero Nacional de Televisión a la orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump, que declara una emergencia nacional y abre el camino para imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba.
En su intervención, Legañoa recordó que la orden sostiene que las acciones de Cuba constituyen "una amenaza inusual y extraordinaria" para Estados Unidos, y que se alinea con países y actores considerados hostiles por Washington, como Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbollah.
El vocero del régimen calificó el texto de Washington como "toda una novela bien escrita", una "lista de mentiras" destinadas a legitimar lo que definió como un "acto de agresión", y negó que la Isla represente una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Para argumentar su afirmación, señaló que Cuba garantiza la seguridad de la frontera sur de EE.UU. con una política de "tolerancia cero" a las drogas y al narcotráfico, y que incluso coopera con agencias estadounidenses en materia de cumplimiento de la ley.
También rechazó que en el país existan instalaciones de inteligencia extranjeras, que se promueva el terrorismo desde territorio cubano, o que se dé refugio a ninguna organización terrorista.
"¿Dónde están las pruebas?", preguntó, al referirse a las acusaciones.
Aseguró además que el régimen no persigue ni tortura a opositores políticos y que es Estados Unidos quien, con su política de presión económica, "promueve el caos social y la desestabilización".
En su relato, presentó al Gobierno cubano como defensor de los derechos humanos y de una población que, según dijo, ha soportado con "estoicismo" décadas de agresión externa.
Sin embargo, el discurso del vocero contrasta con la realidad que vive el país.
Cuba atraviesa la etapa más crítica de su historia reciente: apagones prolongados, colapso del transporte, escasez de alimentos y medicinas, inflación desbordada y una migración masiva sin precedentes.
La crisis se ha profundizado aún más tras la caída del principal sostén energético del régimen: el petróleo venezolano, que durante años permitió mantener en pie un sistema económico improductivo y dependiente.
Lejos de reconocer la responsabilidad del gobierno en el deterioro del país, Legañoa atribuyó el posible colapso energético únicamente a la presión externa.
Advirtió que un bloqueo total de suministros de combustible paralizaría la generación eléctrica, el transporte, la industria, la agricultura, los servicios de salud y el abasto de agua, en resumen, un "genocidio del pueblo cubano".
Muy sutilmente, mostró su preocupación por la escasa reacción de la comunidad internacional a lo que llamó un "acto de agresión" de la Administración Trump al intentar imponer un "bloqueo total" del suministro de petróleo a la Isla.
Según él, eso colocaría a la comunidad internacional ante una disyuntiva moral de sumarse o no.
"Si el mundo se regirá, y eso es lo que nos preguntamos, nos preguntamos si el mundo se regirá por el uso de la fuerza para imponer la voluntad de un Estado sobre otro y obligar a un tercero a que se sume", afirmó.
El vocero presentó a Estados Unidos como el único responsable de la crisis, pero evitó mencionar que el propio gobierno cubano destruyó la capacidad productiva del país, eliminó la iniciativa privada durante décadas y mantuvo un sistema centralizado incapaz de responder a las necesidades mínimas de la población.
También omitió datos claves: Cuba ya está prácticamente paralizada en muchos sectores.
La producción agrícola se ha desplomado, los hospitales funcionan sin insumos básicos, el transporte público es un desastre y la generación eléctrica depende de termoeléctricas obsoletas que colapsan una tras otra.
Tampoco explicó por qué, si el sistema es tan eficiente como afirma, millones de cubanos han optado por emigrar en los últimos años, protagonizando el mayor éxodo de la historia del país.
Durante décadas, la dirigencia cubana ha gestionado la economía con ineficiencia estructural, dependencia crónica de subsidios externos y ausencia de reformas reales.
El resultado es un Estado incapaz de producir lo que consume y que solo sobrevive cuando otro gobierno lo financia.
La pérdida del apoyo petrolero venezolano ha dejado al descubierto la fragilidad del modelo. Sin ese respaldo, la Isla enfrenta una crisis energética que amenaza con paralizar por completo la vida nacional.
Mientras tanto, la propaganda oficial insiste en un relato de resistencia heroica, sin explicar por qué, tras más de seis décadas en el poder, el régimen no ha logrado garantizar electricidad, comida ni transporte a su población.
En su intervención, el representante de la prensa estatal sostuvo que Cuba es un "proceso social legítimo", con soberanía, justicia social y solidaridad internacional.
Pero en las calles, la realidad es otra: salarios que no alcanzan, servicios colapsados y una ciudadanía agotada que paga el precio de decisiones políticas y económicas fallidas.
La reacción del vocero deja claro que el régimen opta, una vez más, por la narrativa y la confrontación, en lugar de asumir errores y ofrecer soluciones concretas a un país que ya no tiene margen para más discursos.
Preguntas frecuentes sobre la política de Trump hacia Cuba y sus repercusiones
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Por qué Donald Trump declaró una emergencia nacional respecto a Cuba?
Donald Trump declaró una emergencia nacional al considerar que las acciones del Gobierno de Cuba representan una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos. Según la orden ejecutiva, Cuba se alinea con países hostiles y grupos terroristas, y alberga capacidades de inteligencia que amenazan directamente a EE. UU.
¿Qué medidas ha tomado Estados Unidos contra Cuba tras la declaración de emergencia nacional?
Estados Unidos ha establecido un sistema arancelario para imponer gravámenes adicionales a países que suministren petróleo a Cuba. Esta medida busca limitar el acceso de Cuba a recursos energéticos y financieros, presionando al régimen cubano a abandonar su modelo autoritario.
¿Cómo ha respondido el régimen cubano a las medidas de Trump?
El régimen cubano ha calificado las medidas de Trump como un "brutal acto de agresión" y acusa a EE. UU. de generar inestabilidad en la región. Han declarado una "emergencia internacional" y denuncian las acciones de Washington como basadas en "mentiras" y "chantaje".
¿Cuál es el impacto de estas medidas en la crisis energética de Cuba?
Las medidas de Trump podrían agravar la crisis energética en Cuba, que ya sufre apagones prolongados y escasez de combustible. La limitación del suministro de petróleo amenaza con paralizar sectores esenciales como la generación eléctrica, el transporte y la industria.
Archivado en:
