Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron sin incidentes el buque petrolero Aquila II tras una persecución que se extendió desde el mar Caribe hasta el océano Índico, confirmó este lunes el Departamento de Guerra.
En un comunicado difundido en la red social X, la entidad dejó claro el alcance del operativo y la determinación de Washington de hacer cumplir la cuarentena naval decretada por el presidente Donald Trump contra buques sancionados.
“Cuando el Departamento de Guerra habla de cuarentena, lo decimos en serio. Nada detendrá al Departamento de Guerra en la defensa de nuestra Patria, ni siquiera océanos a medio mundo de distancia”, señaló la institución.
Según las autoridades estadounidenses, la operación se llevó a cabo durante la noche e incluyó una visita de derecho, interdicción marítima y abordaje del tanquero Aquila II, sin que se registraran incidentes, dentro del área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (INDOPACOM).
“El Aquila II operaba en abierta desobediencia a la cuarentena establecida por el presidente Trump sobre buques sancionados en el Caribe. Huyó, y nosotros lo seguimos”, afirmó el Departamento de Guerra.
El mensaje oficial subrayó el alcance global del poder militar estadounidense: “El Departamento de Guerra rastreó y cazó esta embarcación desde el Caribe hasta el océano Índico. Ninguna otra nación en el planeta tiene la capacidad de imponer su voluntad en cualquier dominio”.
Las autoridades fueron aún más contundentes al advertir que Estados Unidos no permitirá desafíos a su autoridad marítima: “Por tierra, aire o mar, nuestras Fuerzas Armadas te encontrarán y entregarán justicia. Te quedarás sin combustible mucho antes de que logres huir de nosotros”.
Washington aseguró además que continuará actuando contra redes ilegales y actores sancionados: “El Departamento de Guerra negará a actores ilícitos y a sus aliados la capacidad de desafiar el poder estadounidense en el dominio marítimo global”.
Un video difundido por el propio Departamento de Guerra muestra a tropas estadounidenses descendiendo por cuerdas desde un helicóptero en vuelo estacionario para abordar el buque en alta mar.
Las autoridades no han revelado hasta el momento la carga del Aquila II ni el destino final de la embarcación tras el abordaje. La situación continúa en desarrollo y se esperan nuevas actualizaciones oficiales en las próximas horas.
La cuarentena en el Caribe y los antecedentes de interdicciones recientes
La persecución y abordaje del tanquero Aquila II ocurre en un momento clave para la estrategia marítima de Estados Unidos en el Caribe, marcada por la llamada “cuarentena” impuesta por Trump como parte de la presión contra el régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro.
A inicios de enero, imágenes satelitales revelaron que al menos 11 buques petroleros sancionados por EE. UU. lograron evadir el bloqueo marítimo, transportando de forma conjunta unos 9,4 millones de barriles de crudo desde aguas venezolanas hacia el Caribe y el Atlántico.
Entre esas embarcaciones figuraba precisamente el Aquila II, junto a otros petroleros sancionados por vínculos con Irán y Rusia.
El hallazgo puso en entredicho la efectividad inicial de la cuarentena, pese a que funcionarios de la administración Trump la describieron como un instrumento central de presión. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó entonces que la medida otorgaba a Washington “el mayor nivel de apalancamiento posible” sobre Caracas.
Sin embargo, expertos energéticos advirtieron que imponer un bloqueo marítimo completamente hermético resulta extremadamente difícil, y que la estrategia estadounidense combina disuasión, seguimiento a larga distancia y acciones selectivas de interdicción.
En ese marco, fuerzas estadounidenses incrementaron las operaciones de rastreo y abordaje. Días después de que se conociera la evasión de varios petroleros, EE. UU. incautó al menos dos buques adicionales, entre ellos el Sophia en el Caribe y el Marinera, de bandera rusa, tras una persecución prolongada en el Atlántico, acción que provocó una protesta formal de Moscú.
El abordaje del Aquila II, tras una persecución que se extendió desde el Caribe hasta el océano Índico, marca un punto de inflexión en la aplicación de la cuarentena: Washington demuestra que los buques que logren huir inicialmente no quedan fuera del alcance estadounidense, incluso si abandonan la región caribeña.
La operación refuerza el mensaje de la administración Trump de que la cuarentena no se limita a un perímetro geográfico inmediato, sino que se apoya en capacidades globales de seguimiento e interdicción para hacer cumplir las sanciones y negar a actores sancionados la libertad de operación en el dominio marítimo internacional.
Archivado en:
