Delcy Rodríguez evita señalar a EE. UU. e Israel y pide negociaciones urgentes en Medio Oriente



Nicolás Maduro reunido con Alí Jamenei (imagen de archivo) © IRNA
Nicolás Maduro reunido con Alí Jamenei (imagen de archivo) Foto © IRNA

Vídeos relacionados:

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se pronunció este martes sobre la escalada de violencia en Medio Oriente y adoptó un tono de cautela ante el agravamiento del conflicto tras los recientes ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. 

En un mensaje divulgado en sus redes sociales, Rodríguez informó que sostuvo una conversación telefónica con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, en la que expresó la “solidaridad” de Venezuela ante la “grave situación de inestabilidad y violencia que se ha desatado en el Medio Oriente” y que, según afirmó, ha colocado a toda la región “al borde de una peligrosa escalada de guerra”. 

Rodríguez reafirmó que, a juicio de su gobierno, “solo el diálogo y la diplomacia pueden abrir el camino hacia la paz” y abogó por la reactivación “inmediata y urgente” de las negociaciones, en estricto apego a los principios de soberanía e independencia de los Estados y a los valores consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. 

Rodríguez también transmitió sus condolencias “por la pérdida de vidas humanas civiles en toda la región” y reiteró el llamado al respeto del derecho internacional y a la preservación de la paz. 

El pronunciamiento se produce en medio de una ofensiva militar de gran alcance que ha incluido bombardeos israelíes contra instalaciones estratégicas en Teherán y otras ciudades iraníes, así como ataques contra el órgano encargado de designar al sucesor del fallecido líder supremo Alí Jamenei.  

La escalada ha generado respuestas militares iraníes y ha elevado la tensión en varios países del Golfo Pérsico. 

A diferencia de comunicados anteriores más directos en su condena a las acciones de Washington y Tel Aviv, el mensaje difundido este martes por Rodríguez se centró en un llamado general a la diplomacia y en la preocupación por la estabilidad regional, sin mencionar de forma explícita a Estados Unidos o a Israel. 

El contacto con el emir de Qatar resulta significativo, dado el papel de Doha como mediador en distintos conflictos regionales y como actor clave en las conversaciones diplomáticas en Medio Oriente.  

Qatar alberga además la base aérea estadounidense de Al Udeid, que ha sido mencionada en reportes recientes sobre posibles ataques iraníes en respuesta a la ofensiva. 

La declaración de la presidenta interina venezolana se enmarca en un contexto político sensible para Caracas, tras la detención de Nicolás Maduro en enero y la actual transición supervisada por Estados Unidos.  

En este escenario, el gobierno venezolano parece optar por un discurso prudente que enfatiza el diálogo y la legalidad internacional, en medio de un conflicto que amenaza con ampliar su alcance y afectar la estabilidad energética y diplomática global.

La histórica alianza del chavismo con Irán 

Antes de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y del inicio de la actual transición política en Venezuela, la relación entre el chavismo e Irán era uno de los ejes más sólidos de la política exterior de Caracas.  

Durante más de dos décadas, ambos gobiernos construyeron una alianza estratégica basada en la cooperación energética, acuerdos económicos y una coincidencia ideológica marcada por su abierta confrontación con Estados Unidos. 

El acercamiento se consolidó bajo el mandato de Hugo Chávez, quien estableció una estrecha relación con Teherán en el marco de una narrativa común contra lo que ambos gobiernos denominaban “hegemonía imperial”.  

Desde entonces, Venezuela e Irán firmaron decenas de acuerdos en sectores como petróleo, petroquímica, vivienda, industria y defensa, además de desarrollar mecanismos para sortear sanciones internacionales. 

Con Nicolás Maduro, esa alianza no solo se mantuvo sino que se profundizó. En 2022 ambos países suscribieron un acuerdo de cooperación estratégica a 20 años que ampliaba los vínculos en energía, economía y tecnología.  

En los años más duros de las sanciones estadounidenses, Irán envió cargamentos de combustible a Venezuela y colaboró en la reactivación de refinerías, mientras Caracas respaldaba políticamente a Teherán en foros internacionales. 

En ese contexto, los pronunciamientos del chavismo solían ser categóricos en defensa de Irán frente a Israel o Washington, con condenas directas a las acciones militares estadounidenses y respaldo explícito a la República Islámica. 

Por eso, el tono adoptado ahora por la presidenta interina Delcy Rodríguez —centrado en llamados al diálogo, la diplomacia y el respeto al derecho internacional, sin menciones directas a Estados Unidos o Israel— marca un contraste significativo con la retórica tradicional del chavismo.  

La cautela actual refleja un escenario político distinto para Caracas, en medio de una transición interna y bajo una nueva correlación de fuerzas en el plano internacional. 

Ver más
COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada