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El diputado cubano Carlos Miguel Pérez Reyes reafirmó públicamente su respaldo al presidente Miguel Díaz-Canel, luego de que una nota de CiberCuba mencionara sus recientes publicaciones sobre la necesidad de implementar con mayor eficacia las reformas económicas en el país.
En un nuevo mensaje en redes sociales, el legislador dio un paso atrás y aseguró que existe un “sesgo del observador” en la lectura de sus palabras.
“Para algunos como CiberCuba, yo estaría ‘cuestionando’ o ‘reclamando’ al Presidente. Para otros, en cambio, estoy respaldando las transformaciones que él mismo ha planteado como urgentes y necesarias”, afirmó.
El diputado sostuvo estar “99 % seguro” de coincidir con Díaz-Canel “en lo esencial” y aseguró que el mandatario enfrenta “cuarenta filtros políticos” que él no tiene. “Yo sigo a mi presidente”, concluyó.
La aclaración llega horas después de que CiberCuba publicara la nota titulada “Hace falta implementación”: diputado cubano cuestiona retórica consoladora de Díaz-Canel, donde se recogían declaraciones del propio Pérez en las que exigía pasar del discurso a la ejecución concreta de las reformas anunciadas por el Gobierno.
En esa publicación, el diputado reaccionó a un discurso del mandatario durante una reunión del Consejo de Ministros con la frase: “Un discurso muy necesario. ¿Y la implementación?”, dijo en su post.
Pérez planteó entonces que el país necesita “un programa de implementación, con prioridades claras, responsables definidos, plazos y control popular”, y advirtió que el principal cuello de botella no es el diagnóstico, sino la ejecución.
Entre los obstáculos señalados mencionó el déficit de personal en estructuras estatales clave, la debilidad institucional en municipios con vacantes en cargos de dirección y problemas de control, así como la insuficiencia de energía y combustible.
También propuso un Estado “más ligero, pero más eficaz donde importa”, con reducción de estructuras burocráticas, digitalización total de trámites esenciales, metas trimestrales con rendición de cuentas pública y revisión de medidas que —según dijo— contraen la economía.
Las declaraciones iniciales generaron amplio debate en redes sociales. Algunos usuarios cuestionaron la reiteración de promesas oficiales sin resultados visibles, mientras otros respaldaron el enfoque técnico del diputado y su llamado a simplificar procesos y reducir el burocratismo.
En su mensaje más reciente, Pérez recordó que en el pasado decidió guardar silencio porque sus intervenciones eran utilizadas por “enemigos de la Revolución” para atacar al país. Sin embargo, aseguró que tras una conversación con el presidente retomó su voz pública, convencido de que el silencio “hace más daño que bien”.
El episodio evidencia las tensiones dentro del propio discurso oficial, en un contexto de profunda crisis económica, inflación persistente y dificultades estructurales que afectan la vida cotidiana de los cubanos.
Para muchos, el nuevo enfoque del diputado refleja el temor a represalias por parte del propio régimen, que suele acallar las voces críticas dentro de su estructura.
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