Un submarino de Estados Unidos hundió con un torpedo un buque de guerra iraní en el océano Índico, en lo que el Pentágono calificó como el primer ataque de este tipo contra un enemigo desde la Segunda Guerra Mundial. La acción marca una nueva fase en la escalada militar entre Washington, Israel e Irán.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que el ataque ocurrió el martes por la noche. Según explicó, la nave iraní creía estar a salvo en aguas internacionales, pero fue alcanzada por un torpedo disparado desde un submarino estadounidense.
En un mensaje oficial difundido por el Departamento de Guerra —denominación utilizada simbólicamente en la comunicación— el hecho fue descrito como “Quiet Death” (muerte silenciosa).
“Fue el primer hundimiento de un barco enemigo con un torpedo desde la II Guerra Mundial. Como en aquella guerra, estamos luchando para ganar”, afirmó Hegseth.
Autoridades de Sri Lanka informaron que 32 personas fueron rescatadas tras el hundimiento frente a sus costas y confirmaron que hubo víctimas mortales, sin precisar cifras.
Sri Lanka, que coordina las operaciones de rescate tras el impacto, informó que al menos 83 miembros de la tripulación de la fragata iraní murieron en el hundimiento, mientras decenas siguen desaparecidos, según EFE.
El viceministro de Exteriores de ese país, general Aruna Jayasekara, precisó que los restos del navío fueron localizados aproximadamente a 40 kilómetros de la ciudad de Galle, donde las autoridades han establecido un centro de recepción de víctimas y supervivientes.
El episodio ocurre en medio de intensos bombardeos de Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní, la milicia Basij y estructuras del aparato de seguridad interna en Teherán y otras ciudades.
Paralelamente, Irán lanzó misiles contra Israel y atacó objetivos en Bahréin y Kuwait, mientras Hezbollah disparó cohetes desde Líbano.
El conflicto ha dejado al menos 1,045 muertos en Irán, 11 en Israel y más de 50 en Líbano, además de seis militares estadounidenses fallecidos. La tensión también golpea los mercados globales tras ataques en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
El alto mando estadounidense advirtió que las operaciones “apenas comienzan”, en una señal de que la confrontación podría prolongarse con consecuencias imprevisibles para la región y la economía mundial.
Archivado en:
