El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recuperó este martes el lema “No a la guerra”, popularizado durante la invasión de Irak de 2003, al fijar la posición de España ante el conflicto en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior escalada militar en la región.
En una declaración institucional sobre la crisis en Oriente Medio, Sánchez afirmó que la postura del Ejecutivo español se mantiene en línea con la defendida en otros conflictos recientes. “La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente, es la misma que hemos mantenido, en Ucrania o también en Gaza”, señaló.
El jefe del Ejecutivo resumió esa postura con una frase que remite directamente a las movilizaciones contra la guerra de Irak: “En definitiva, la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
La intervención se produjo después de que Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque contra Irán. Según explicó Sánchez, Teherán respondió con bombardeos en varios países de la región y contra una base británica situada en Chipre.
“El sábado pasado Estados Unidos e Israel atacaron Irán, que respondió bombardeando indiscriminadamente nueve países de la región y una base británica situada en un Estado europeo, en Chipre”, indicó el mandatario en su intervención.
El presidente del Gobierno expresó la solidaridad del pueblo español con los países afectados por los ataques iraníes y advirtió de que la escalada militar puede tener consecuencias graves tanto en el plano humano como en el económico.
“Tenemos que estar preparados —como han dicho los promotores— para la posibilidad de que sea una guerra larga, con numerosas víctimas y, por tanto, con graves consecuencias también a escala económica global”, afirmó.
Sánchez sostuvo que el Gobierno rechaza que se vulnere el derecho internacional y advirtió de los riesgos de repetir errores históricos. En ese sentido, recordó las consecuencias de la guerra de Irak iniciada en 2003.
“Hace veintitrés años otra Administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio”, dijo, antes de asegurar que aquel conflicto “desencadenó la mayor ola de inseguridad que había sufrido nuestro continente desde la caída del Muro de Berlín”.
El jefe del Ejecutivo defendió que oponerse a la guerra no implica respaldar al régimen iraní. “Repudiamos el régimen de Irán, que reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres. Pero al mismo tiempo rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política”, afirmó.
En su intervención también advirtió de que España no respaldará acciones militares contrarias a sus principios por temor a posibles presiones o consecuencias políticas.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, declaró.
La declaración se produce en medio de tensiones diplomáticas entre Washington y Madrid. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cortar las negociaciones comerciales con España después de que el gobierno español se negara a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón en el marco del conflicto. Trump afirmó que podría cortar todas las negociaciones bilaterales y el comercio con España y aseguró que el país europeo ha sido “un aliado terrible”.
Ante el deterioro de la situación en Oriente Medio, el Gobierno español anunció además que trabaja en la evacuación de ciudadanos españoles presentes en la región y en la preparación de medidas económicas para amortiguar el impacto del conflicto.
“El servicio exterior y el ejército están trabajando día y noche para organizar operaciones de evacuación”, afirmó Sánchez, quien reconoció que las operaciones son “muy delicadas” debido a la inseguridad del espacio aéreo y a las alteraciones en la red aeroportuaria regional.
El presidente también señaló que España colaborará con otros países y con la Unión Europea para impulsar una respuesta coordinada y seguir reclamando el fin de las hostilidades.
“Tenemos que exigir a Estados Unidos, a Irán y a Israel que se detengan antes de que sea demasiado tarde”, concluyó.
El propio Sánchez reforzó su mensaje en redes sociales al afirmar en una publicación en X que la postura del Gobierno español se resume en “no a la guerra”, y posteriormente recordó en inglés el precedente de 2003 en otro mensaje en el que escribió “NO TO WAR”.
Preguntas frecuentes sobre la postura de España ante la guerra en Oriente Medio
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¿Cuál es la postura del Gobierno de España respecto al conflicto entre EE. UU., Israel e Irán?
La postura del Gobierno de España es "No a la guerra". Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, reafirmó esta posición en respuesta a la reciente escalada militar en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. España mantiene esta postura alineada con sus principios de derecho internacional y el rechazo a la intervención militar.
¿Cómo afecta la posición de España a sus relaciones con Estados Unidos?
La posición de España ha generado tensiones diplomáticas con Estados Unidos. El presidente Donald Trump amenazó con cortar las negociaciones comerciales y el uso de las bases militares de Rota y Morón debido a la negativa de España de apoyar el conflicto militar. Esta situación podría tener repercusiones económicas y políticas para ambos países.
¿Qué medidas está tomando España para proteger a sus ciudadanos en Oriente Medio?
España está organizando operaciones de evacuación para sus ciudadanos en la región. El Gobierno español, a través de su servicio exterior y el ejército, está trabajando para garantizar la seguridad de los españoles en Oriente Medio, una tarea complicada por la inseguridad del espacio aéreo y alteraciones en la red aeroportuaria regional.
¿Cuál es el impacto económico de la escalada militar en Oriente Medio para España?
La escalada militar podría tener graves consecuencias económicas a nivel global, incluyendo España. Pedro Sánchez advirtió sobre la posibilidad de una guerra prolongada que impactaría en la economía mundial. España está preparando medidas económicas para mitigar el impacto del conflicto, pero la incertidumbre prevalece en los mercados financieros.
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