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El eurodiputado polaco Arkadiusz Mularczyk afirmó que la suspensión del financiamiento de la Unión Europea (UE) al régimen cubano podría estar más cerca que nunca, tras los avances registrados en el Parlamento Europeo para revisar el actual marco de cooperación con La Habana.
Durante una conferencia de prensa celebrada en Miami junto a representantes del exilio cubano, Mularczyk recordó que en enero la Eurocámara aprobó una enmienda a su informe anual de política exterior que pide revisar y suspender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), vigente desde 2017 y que regula las relaciones entre la UE y el régimen cubano.
“En enero logramos la aprobación de una enmienda pidiendo el cese del financiamiento al régimen comunista de Cuba por su participación en la guerra contra Ucrania. Hemos escrito a los funcionarios europeos para que actúen rápidamente conforme a esa resolución. Creo que estamos muy cerca”, declaró el político.
La iniciativa ha recibido respaldo de organizaciones del exilio y de activistas de derechos humanos, que desde hace años cuestionan el acuerdo firmado entre Bruselas y La Habana.
Orlando Gutiérrez Boronat, secretario de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), aseguró que el debate dentro de las instituciones europeas ha cobrado fuerza y podría traducirse en cambios concretos en la política hacia Cuba.
Según el activista, uno de los principales problemas del financiamiento europeo es la falta de transparencia sobre el destino de los fondos destinados a proyectos dentro de la isla.
“No existe información clara sobre cuánto dinero se envía ni cómo se utiliza. Esa opacidad levanta serias sospechas de corrupción”, afirmó el opositor a Martí Noticias.
La enmienda aprobada en enero por el Parlamento Europeo —con 331 votos a favor, 241 en contra y 63 abstenciones— también advierte que el respaldo político de La Habana a Rusia y Bielorrusia contradice los principios de la política exterior europea.
El tema se ha vuelto especialmente sensible por las denuncias sobre la presencia de ciudadanos cubanos combatiendo junto a las tropas rusas en la invasión de Ucrania. Mularczyk advirtió que la participación de estos combatientes representa una amenaza directa para la seguridad europea.
“Mercenarios castristas combaten en Ucrania, y esto es una amenaza para Polonia, para los Estados bálticos y para toda Europa”, señaló.
El debate sobre el financiamiento europeo ocurre además en medio de un creciente cuestionamiento al ADPC dentro y fuera de Europa. Durante el último año, organizaciones de la sociedad civil cubana, activistas y opositores han pedido revisar o suspender el acuerdo al considerar que no ha generado mejoras reales en materia de derechos humanos en la isla.
Diversos grupos independientes han enviado cartas a instituciones europeas solicitando activar la cláusula de derechos humanos incluida en el acuerdo y auditar el uso de los fondos destinados a proyectos en Cuba.
Las críticas también apuntan a que algunos programas de cooperación terminan canalizando recursos hacia instituciones estatales o entidades vinculadas al aparato gubernamental, lo que, según sus detractores, termina fortaleciendo al propio régimen.
Aunque la posición oficial de Bruselas sigue apostando al diálogo como herramienta para abordar las tensiones con La Habana, el consenso dentro de la UE parece erosionarse.
Uno de los encargados de defender la narrativa del régimen en Bruselas es el embajador cubano ante la Unión Europea, Juan Antonio Fernández Palacios, un diplomático cuya trayectoria ilustra bien el estilo de la diplomacia de La Habana: fidelidad absoluta a la línea oficial y una retórica combativa que a menudo deja poco espacio para las formas habituales del oficio.
A lo largo de los años ha protagonizado varios episodios polémicos, desde responder en redes sociales que el “sí” ganó en el referendo constitucional de 2019 “porque nos dio la gana”, hasta advertir a una corresponsal extranjera con un inquietante “ya hablaremos” por denunciar la represión contra periodistas independientes.
En foros internacionales tampoco ha ocultado ese tono: en 2018 estalló en un evento en Perú al escuchar el nombre del opositor Oswaldo Payá, ordenando airadamente que “con Cuba no te metas”.
Con ese historial, no sorprende que su respuesta al ofrecimiento de ayuda humanitaria de Estados Unidos tras un huracán se resumiera en un despectivo rechazo a las “limosnas”. Una diplomacia, en fin, más cercana al mitin ideológico que al manual clásico del servicio exterior
El "estilo" de Fernández Palacios tiene ahora la oportunidad de "brillar", pues varios eurodiputados han reclamado revisar los vínculos con el régimen cubano, evaluar el impacto real de la cooperación y considerar la suspensión del acuerdo si continúan las violaciones de derechos humanos y el alineamiento de La Habana con Moscú.
En ese contexto, la discusión sobre el futuro del ADPC y del financiamiento europeo al régimen cubano se ha convertido en uno de los temas más sensibles de la relación entre Cuba y la Unión Europea.
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