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Las declaraciones del presidente Donald Trump afirmando que Cuba "caerá bastante pronto" han provocado un repunte inmediato en las reclamaciones de propiedades confiscadas por el régimen cubano desde 1959.
Jordi Cabarrocas, presidente de 1898 Compañía de Recuperaciones Patrimoniales, con sede en España, dijo a CiberCuba que su empresa representa actualmente a más de 500 familias activas y que, tras los pronunciamientos de Trump, han recibido una avalancha de nuevos contactos. "Hay muchísimo movimiento", afirmó.
El jueves último, Trump volvió a referirse al futuro escenario en Cuba, durante una recepción del Inter Miami en la Casa Blanca, donde aseguró que el régimen cubano "quiere un acuerdo desesperadamente" y que Marco Rubio gestiona las negociaciones.
Sus afirmaciones llegan en un contexto geopolítico sin precedentes: el pasado 3 de enero, fuerzas militares especiales de EE.UU. capturaron al mandatario venezolano Nicolás Maduro, tras lo cual Caracas dejó de ser el principal sostén energético y financiero de La Habana, luego de décadas. El 29 de enero, el mandatario firmó la Orden Ejecutiva 14380, que declaró emergencia nacional respecto a Cuba, por considerarla una “amenaza inusual y extraordinaria” contra la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., e impuso aranceles a países que suministren petróleo a la isla.
Los hechos más recientes y las declaraciones del inquilino de la Casa Blanca han generado una creciente expectativa ante una eventual transición democrática en Cuba.
Frente a este escenario, el presidente de 1898 Compañía de Recuperaciones Patrimoniales S.L. abordó en una entrevista con CiberCuba el alza significativa de reclamaciones de propiedades confiscadas por el régimen castrista a partir de 1959.
Cabarrocas explicó que entre los nuevos contactos recibidos hay familias que habían "tirado la toalla", nuevos clientes y también inversores con interés en participar en la reconstrucción de Cuba. "Se nos han acercado gente con capacidad de inversión, gente con ganas de que Cuba prospere", señaló.
La empresa, fundada hace aproximadamente 15 años y con oficinas en Miami, Madrid y Barcelona, estima que el valor total de los bienes que representa asciende a 30,000 millones de dólares.
El perfil predominante de los reclamantes es segunda y tercera generación —hijos y nietos de los expropiados—, organizados en familias de entre 10 y 20 miembros. Aproximadamente el 70% de las reclamaciones se concentran en La Habana, donde se hallaba la mayor parte del patrimonio privado antes de la Revolución. Las propiedades incluyen casas, edificios, fincas, terrenos, plantaciones de tabaco, zonas industriales y cooperativas agropecuarias.
Cabarrocas descartó que una eventual transición implique desalojos masivos. "No se debe echar a nadie a la calle, porque además ni conviene ni toca", afirmó, y propuso un modelo de compensación inspirado en los procesos de los países del este europeo tras la caída de la URSS.
Señaló que el régimen "no ha construido prácticamente nada", sino que "ha optado por trocear y degradar zonas ya consolidadas", lo que facilita encontrar suelo disponible para compensaciones sin expulsar a quienes habitan hoy esos inmuebles.
El marco legal también presiona en la misma dirección. El Título III de la Ley Helms-Burton, reactivado por Trump en enero de 2025, permite demandar a quienes "trafiquen" con propiedades confiscadas en Cuba.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos analiza actualmente casos de Havana Docks y Exxon Mobil que podrían desatar miles de demandas adicionales. Para Cabarrocas, resolver la cuestión patrimonial es condición indispensable para cualquier transición viable: "Sin esto sin resolver va a ser muy difícil que la transición en Cuba tenga sentido".
Para iniciar una reclamación, las familias no necesitan documentación exhaustiva. "Prácticamente nada de papeles se necesita. Sí se tienen que poner de acuerdo entre ellos. Eso es lo más importante", explicó Cabarrocas, quien mostró un optimismo que no había expresado en episodios anteriores de esperanza, como el de 2021. "Todo el mundo va a querer estar en esta nueva Cuba del futuro", concluyó.
Preguntas frecuentes sobre las reclamaciones de propiedades confiscadas en Cuba
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¿Por qué ha aumentado el interés en reclamar propiedades confiscadas en Cuba?
El interés en reclamar propiedades confiscadas en Cuba ha aumentado debido a las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que el régimen cubano podría caer pronto. Estas declaraciones han generado expectativas de un cambio político en la isla, lo que ha llevado a más de 500 familias a activar sus reclamaciones a través de la 1898 Compañía de Recuperaciones Patrimoniales.
¿Qué medidas legales están influyendo en las reclamaciones de propiedades en Cuba?
La reactivación del Título III de la Ley Helms-Burton por la administración Trump es una medida legal que permite demandar a quienes trafiquen con propiedades confiscadas en Cuba. Esto ha incentivado a familias e inversores a presentar reclamaciones, esperando una resolución favorable en un eventual proceso de transición en la isla.
¿Cuáles son los perfiles de las familias que están reclamando propiedades en Cuba?
El perfil predominante de las familias que están reclamando propiedades en Cuba corresponde a la segunda y tercera generación de los expropiados, es decir, hijos y nietos. Estas familias suelen estar organizadas en grupos de entre 10 y 20 miembros, y aproximadamente el 70% de las reclamaciones se concentran en La Habana.
¿Cómo afecta la crisis energética de Cuba en las negociaciones con Estados Unidos?
La crisis energética en Cuba, agravada por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y el corte de suministros petroleros, ha aumentado la presión sobre el régimen cubano para llegar a un acuerdo con Estados Unidos. El déficit energético y los apagones prolongados han intensificado las dificultades económicas, motivando al régimen a buscar negociaciones con Washington para aliviar su situación.
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