Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta, investigador de la Universidad Iberoamericana de México y doctor en Ciencias Políticas especializado en procesos de transición en América Latina, expuso en un programa en directo con CiberCuba los cinco escenarios posibles para el futuro político de la isla.
El análisis parte de un artículo sobre los escenarios que enfrenta el país. Fue escrito a inicios de 2026, pero cobra máxima relevancia ahora que Cuba atraviesa su peor crisis económica en décadas y registra cinco noches consecutivas de protestas.
"El tema de la transición es un tema complejo. Las transiciones son procesos donde el factor fundamental es la alta incertidumbre", expresó.
El primer escenario es la continuidad autoritaria reforzada: las élites políticas y militares mantienen cohesión, el Estado aplica represión selectiva y las reformas económicas son mínimas.
Rodríguez lo considera cada vez menos viable: "El primer escenario que yo veía y que cada día parece más difícil, pero que ha sido el que ha predominado hasta ahora, es el de continuidad autoritaria reforzada."
El segundo escenario —y el que el profesor considera más probable en el contexto actual— es el de reformas parciales negociadas, al que prefiere llamar "transacción" antes que transición. Implica liberalización económica controlada, apertura limitada y flexibilidad en derechos civiles, sin democratización política inmediata.
"Esto sería más o menos lo que tiene Venezuela ahora", señaló, advirtiendo que GAESA controla el 70% de la economía dolarizada cubana y que el acuerdo podría beneficiar preferentemente a grandes capitales norteamericanos y cubanoamericanos sobre el empresariado interno.
Este escenario cobra fuerza ante los reportes de negociaciones secretas entre la administración Trump y allegados de los Castro, específicamente Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, eludiendo a Díaz-Canel. El acuerdo incluiría control de puertos, energía y turismo, y la salida negociada del actual presidente cubano.
El tercer escenario es la ruptura autoritaria y crisis social: protestas que escalan ante condiciones extremas de supervivencia. En este escenario el régimen evita reprimir masivamente porque "el costo de la represión está aumentando. Una represión podría activar una respuesta a gran escala en múltiples provincias", en línea con lo ocurrido tras el 11J.
Las calles cubanas ya reflejan esa tensión: gritos de '¡Abajo la Revolución y la dictadura!' se escuchan en las protestas callejeras mientras aumentan las manifestaciones ante apagones de más de 20 horas diarias.
El cuarto escenario es el colapso total y reconfiguración radical: desintegración del poder central, fragmentación territorial y caos social comparable al caso haitiano.
Rodríguez reconoce que, aunque inicialmente lo veía lejano, sus colegas lo consideran perfectamente posible si la crisis persiste. El colapso de la termoeléctrica Antonio Guiteras el 5 de marzo, que dejó al 68% de la isla sin electricidad, alimenta esa posibilidad.
El quinto escenario es la transición democrática, "el que hemos soñado todos", según el propio académico, pero el menos probable a corto plazo, porque no solo requiere desgaste del régimen, también necesita alternativas políticas creíbles y convocatoria de elecciones plurales.
"Sin oposición no hay transición. No puede predominar monopólicamente un proyecto", subrayó, añadiendo que "el núcleo de la transición es la convocatoria de elecciones plurales, participativas e inclusivas. Ese es el primer paso de la transición política. Hasta que no logremos eso, no hay transición política en Cuba."
En ese sentido, figuras como Rosa María Payá trabajan en una hoja de ruta común para la transición democrática, mientras el debate sobre las negociaciones genera polémica en el exilio cubano sobre si un acuerdo con los Castro traicionaría ese objetivo.
Sobre Miguel Díaz-Canel, el profesor fue contundente. "Él no será una figura relevante en el cambio cubano. Ese cambio cubano lo vamos a tener este año, lo vamos a tener antes de verano, lo vamos a tener ya."
Análisis coincidentes apuntan a que Trump presiona por un relevo en La Habana y que Díaz-Canel podría caer antes de 2027. Rodríguez cerró con una afirmación que resume su lectura del momento: "Estoy absolutamente convencido de que este es un gran momento para el cambio en Cuba y que hay que aprovecharlo."
Escenarios de Transición Política en Cuba
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¿Cuáles son los posibles escenarios para el futuro político de Cuba?
El profesor Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta identifica cinco escenarios: continuidad autoritaria reforzada, reformas parciales negociadas, ruptura autoritaria y crisis social, colapso total y reconfiguración radical, y transición democrática. Cada uno de estos escenarios varía en su grado de apertura política y económica, con el menos probable siendo una transición democrática inmediata.
¿Por qué el colapso total es considerado un escenario posible para Cuba?
El colapso total es visto como posible debido a la grave crisis económica y energética que enfrenta Cuba, agravada por apagones y desabastecimiento. La caída de la termoeléctrica Antonio Guiteras, que dejó sin electricidad a gran parte de la isla, es un ejemplo de la fragilidad del sistema actual. Si la situación no mejora, podría llevar a un caos social y fragmentación territorial.
¿Qué rol juega GAESA en el poder económico de Cuba?
GAESA, el conglomerado militar-empresarial, controla el 70% de la economía dolarizada cubana. Su influencia se extiende a sectores estratégicos como el turismo, puertos y comercio, siendo la columna vertebral financiera del régimen. Cualquier transición económica deberá enfrentar la influencia de GAESA para lograr un cambio significativo en el poder real en Cuba.
¿Cómo podría influir la diáspora cubana en una transición política?
Según Carlos M. Rodríguez Arechavaleta, la diáspora cubana es esencial para una transición política en Cuba. Su papel no se limita a la inversión económica, sino que también abarca la reconstrucción institucional y la transferencia de conocimientos. La diáspora puede ser un motor de modernización y apertura, contribuyendo a un cambio sostenido en la isla.
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