El Departamento de Estado de EE. UU. anunció este lunes la reanudación oficial de operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, poniendo fin a siete años de ausencia diplomática directa en Venezuela.
"Hoy reanudamos oficialmente las operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, lo que marca un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela", señaló el Departamento de Estado en una nota de prensa.
Desde marzo de 2019, la diplomacia estadounidense en el país se había gestionado a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela, una oficina interina con sede en la Embajada de EE. UU. en Bogotá, Colombia.
El anuncio es el cierre simbólico y operativo de un proceso de normalización acelerado que arrancó tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en la llamada "Operación Resolución Absoluta", ejecutada por la Fuerza Delta estadounidense con apoyo de la CIA.
Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados a una prisión federal en Brooklyn para enfrentar cargos federales de narcoterrorismo y narcotráfico, mientras Delcy Rodríguez asumía como presidenta encargada e iniciaba un proceso de transición.
La encargada de negocios Laura F. Dogu llegó a Caracas el 31 de enero para dirigir la misión diplomática sobre el terreno, y su equipo trabaja actualmente en la restauración del edificio de la cancillería, que acumula años de abandono y requiere reparaciones antes del regreso completo del personal.
El Departamento de Estado precisó que la reanudación es un hito clave en la implementación del plan de tres etapas del Presidente para Venezuela y fortalecerá la capacidad para interactuar directamente con el Gobierno interino de Venezuela, la sociedad civil y el sector privado.
Ese plan, impulsado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, contempla tres fases: estabilización del país, recuperación económica y transición democrática.
La normalización avanzó en etapas sucesivas durante los últimos dos meses: el 5 de marzo, EE. UU. y Venezuela acordaron formalmente restablecer sus relaciones diplomáticas y consulares; el 9 de marzo, la administración Trump reconoció el gobierno interino de Rodríguez; y el 14 de marzo, EE. UU. izó su bandera en la embajada de Caracas por primera vez en siete años.
El pasado sábado, Venezuela retomó sus propias sedes diplomáticas en EE. UU., con el viceministro Oliver Blanco y el jefe de misión Félix Plasencia encabezando la delegación en Washington, que se reunió con altos funcionarios del Departamento de Estado.
Entre las medidas que allanaron el camino, el Departamento del Tesoro emitió el 24 de marzo una licencia que flexibilizó sanciones para facilitar la operación de las misiones venezolanas en EE. UU., permitiendo pagos por bienes y servicios y operaciones bancarias, aunque mantuvo la prohibición de comprar o vender inmuebles.
El Departamento de Estado indicó que el equipo de Dogu trabaja en preparar el regreso completo del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares, lo que representa el siguiente paso pendiente en la plena normalización de la presencia diplomática estadounidense en Venezuela.
Archivado en:
