
Vídeos relacionados:
A CiberCuba le habría gustado entrevistar al humorista cubano Ulises Toirac dentro del programa Transición en Cuba, pero la conexión con la Isla lo pone todo cuesta arriba y hemos tenido que conformarnos con las respuestas a un cuestionario que nos habría gustado debatir en directo.
En declaraciones a CiberCuba, Toirac rechaza la idea de una intervención militar en Cuba y cuestiona las expectativas de que el cambio tiene que llegar desde fuera. También sostiene que el caso cubano no admite comparaciones con Venezuela y duda de avances reales en el diálogo entre Estados Unidos y el régimen cubano. Desde La Habana percibe un país sin rumbo claro y admite que, por primera vez, no descarta la posibilidad de irse.
Muchos cubanos del exilio andamos alicaídos porque parecía que el cambio en Cuba era cuestión de días, pero Irán se empantanó y parece que nos va a tocar aplazar los sueños y las celebraciones. ¿Cómo lo ve y lo vive usted desde la Isla? ¿Cómo se vive la esperanza o la desesperanza en apagón?
Apostar por un cambio basado en la intervención militar de Cuba a mí personalmente me parece un despropósito. Por varias razones, además del peligro que representa una guerra. Las operaciones militares perfectas no existen si hay oponente. En Cuba va a haber oposición militar.
Pero independientemente de eso (que muchos no comprenden y ven como en las películas y las series, desde la comodidad de un butacón de masajes), hay algo más profundo y complejo. Y es la madurez que se necesita para emprender un camino distinto a éste que ha llevado hasta ahora nuestro país. Es cierto que es un desastre y que ahoga brutalmente la economía y la libertad. Pero el solo hecho de esperar de otros el paso necesario para alcanzar la libertad, nos deja claro la poca posibilidad de saber qué hacer con ella luego.
Es un tema complicado. Pienso que eventualmente se pueden dar condiciones que desemboquen en algo de esa naturaleza. Y pienso que sería la única vía de contener un desastre épico humanitario. Pero lo veo muy poco probable y en mi opinión personal, no lo desearía.
"Ya vienen llegando" es un anhelo viejo. Y cada vez que se propicia una crisis, "eso está al doblar de la esquina". Y la esquina sigue tan lejos como la primera vez que la mencionaron.
¿Usted es de los que quiere un cambio a toda costa aunque sea a lo Delcy Rodríguez o prefiere borrón y cuenta nueva?¿Cree que estamos en situación de elegir?
Te decía que es complejo. Trazar paralelos con otras experiencias es poco serio. Ni Venezuela, ni Irán, ni Panamá tienen una historia ni tuvieron unas circunstancias parecidas a Cuba. Pensar en soluciones y, sobre todo en resultados parecidos, no es lógico.
El proceso cubano es el más complejo y de mayor connotación. Estamos hablando de una sociedad que se erigió en los sesenta al calor de un momento histórico en el que la izquierda y los movimientos de guerrillas en América Latina, Asia y África estaban en un clímax. Los movimientos sociales por la igualdad racial en EEUU, el movimiento hippie... En medio de todo aquello, el triunfo de Fidel, la Bahía de Cochinos, la Crisis de los Misiles... La Revolución Cubana llegó a ser un paradigma. Los resultados de intentar perpetuar el inmenso símbolo que devino, es lo que puede explicar el laberinto y el alejamiento y divorcio de la dirección del país con las realidades concretas.
Nada de esto es común a ninguna otra experiencia en ningún otro lugar de la tierra. Y es algo en lo que debemos estar claros.
¿De qué cree que pueda conversar el equipo de Marco Rubio con El Cangrejo? ¿Cómo se imagina esa negociación?
Ni puta idea. Y he llegado a pensar que es un movimiento de guerra sicológica y que las negociaciones no existen realmente.
En una época de inteligencia artificial, mentiras desde las esferas políticas, divulgaciones cuyo solo propósito es el tráfico de estadísticas, capacidad de análisis empobrecida... Todo se torna ficticio y hay que cotejar mucha información. Y aún así te puedes ir con la de trapo a las menos cuarto.
Y en mi criterio, ninguna de las dos partes de este caso, está en la entera libertad y madurez de hallar soluciones globales y definitivas al diferendo. No lo veo.
Josefina Vidal ha dicho a AFP que el “diálogo” con EE.UU. está en una fase “muy preliminar” y hemos visto señales de un lado y del otro, pero ninguna relevante: barco ruso-indulto a 2.010 presos, por ejemplo. ¿Por qué cree que no avanzan las conversaciones? ¿Cuál cree que es el obstáculo?
Es que es un "acercamiento" entre dos animales que desconfían uno del otro, que se han pasado todo el período evolutivo agrediéndose mutuamente. Con idiomas de galaxias distintas....
El obstáculo es ese y, creo, una visión tergiversada de la realidad cubana de un lado y del otro. Quienes debían aportar datos relevantes y objetivos a los cabecillas, transmiten más deseos que realidades. Hay muchos intereses que preservar. Muchos poderes a los que el status quo actual les es conveniente. Incluso aunque piensen que no, que desean otra cosa. La realidad es que "otra cosa" los saca del juego.
¿Qué hacemos con quienes representan un lastre para las negociaciones entre Cuba y EE.UU.? ¿Por dónde empezamos?
La pregunta debe ser qué hacemos con quienes representan un lastre para el desarrollo del país. Para el poder emprender caminos viables de desarrollo.
Yo ya no soy el optimista de hace siete años en cuanto a que estábamos a tiempo de coger la guagua que hacía falta. Ahora estamos en la "confronta". Se jodió poder coger cualquier guagua. Te pongo un solo ejemplo: suponiendo la disponibilidad de todos los recursos para desarrollar una Industria energética que permita cubrir una demanda pico de 3500 MW, se precisarÍan años (mínimo hasta el 2031) para que la producción cubra la demanda nacional. Pienso que no hay tiempo para eso. La situación social es explosiva respecto al tema de la corriente. Y todavía no hemos entrado en el verano de 2026...
¿Qué hacer? ¿En un ambiente tan polarizado como el que vivimos y sin que se avizore el liderazgo contundente que precisa la titánica tarea de hacer reflotar a este paÍs? No lo sé.
Usted no se ha perdido ni una sola crisis de Cuba. Las ha vivido todas. ¿Por qué? ¿Para cuándo un libro de memorias?
Toditas... En platea. Lo he explicado antes: el sacrificar irme a otro país a vivir (mejor) de mi talento y mi esfuerzo, se veía compensado por varios factores: casi toda mi familia vivía y vivía en Cuba, tenía trabajo estable, casa propia, y ese otro aditivo de pisar las mismas calles que desde mi niñez y de recibir cada medio metro el cariño de la gente.
Libro de memorias intento escribir a mi manera. Hay una saga de un primer libro de cuentos ya publicado: "Locos de barrio", a la venta en Amazon y otros sitios, al que le sigue un segundo volumen, que en el momento de esta entrevista está en fase de enmaquetado (fase final de preparación) y un tercero que ya tiene aproximadamente un 30% de su extensión final. En ellos dejo muchas de mis vivencias y otras historias que en resumen narran lo que he respirado en esta "platea" desde la que he vivido todas esas crisis.
¿Cómo le gustaría que fuera la Cuba del futuro? ¿Cómo se imagina al próximo presidente de Cuba? ¿Cómo le gustaría que fuera la persona que nos guíe en una transición?
Te lo resumo en un nombre: Nelson Mandela. Un tipo con una firmeza del carajo y un alma inmensa para dar cabida a todo. De otra manera será imposible. O demasiado problemático.
Estuvimos todos muy nerviosos cuando lo entrevistaron agentes de la Seguridad del Estado. ¿Han vuelto a molestarle? ¿Por qué cree que se arriesgan a dar visibilidad a la represión interrogando a uno de los grandes humoristas cubanos? ¿Cómo se sintió cuando los tenía delante?
Aquello sucedió porque en una publicación en mis redes abogué por los jóvenes universitarios. Cuando lo del tarifazo de Etecsa. La gente suele poner sus anhelos en las batallas de otros. Lo cierto es que ellos no iban de quitar el Gobierno o de nada radical, iban de su planteamiento acerca de las tarifas. Fue un enfrentamiento valiente. No se había visto algo así en los últimos 65 años en este país. Pero esos eran los términos de sus demandas. Yo defendí en aquella publicación que no tergiversaran sus demandas. Entre otras cosas porque los ponían en más peligros que el que emanaba de lo que ya estaban exigiendo de la manera que lo estaban haciendo.
Y me llama alguien que se identifica como el compañero de Seguridad que atiende el humor y me "invita" por ese motivo, a tener una conversación. No lo noté beligerante o agresivo. Realmente. Nos vimos en el teatro Karl Marx, en una de sus oficinas. Asistió el que me llamó (que finalmente se mostró más intransigente con lo que dije) y su jefe.
La conversación se mantuvo en el límite del respeto. Y aunque se partió del hecho de los estudiantes (quizá imaginaron que yo estaba apoyando a Etecsa, no sé), aquello derivó en un debate de casi todo lo que estaba sucediendo. No bajé mi lenguaje ni solapé mis convicciones. Dije lo creía y lo que creo. Fue intenso y en algunos momentos, muy tenso. Y aunque no me sentí amenazado, la pregunta repetida "¿te sientes amenazado?", era una alarma que me chillaba en la nuca.
No pasó nada más. Y no volvieron a intentarlo. El único acuerdo de la reunión fue que averiguaran quién era el que presionaba para que yo no pudiera trabajar en público desde 2019... No se ha cumplido... No creo que pensaran en la visibilidad que podía darle al hecho. No creo que lo calcularan.
Si tuviera la oportunidad de irse ahora, ¿se iría de Cuba? ¿Por qué?
Probablemente. Ya te expliqué las razones por las que estaba decidido a vivir en Cuba. Desafortunadamente muchas ya no están. Y se agrega el hecho de que mi tiempo de vida no compagina ya con el tiempo necesario para ver un mejor futuro caminando por estas calles.
No es algo que quiera o que me alegre. Sigo enamorado de estas calles, de esta gente y de los recuerdos que puedo tocar con la mano.
Hace muchos años un tipo muy simpático me dijo de un eventual "salpafuera": "Yo me compro diez cajas de galletas de soda queso crema y barras de guayaba y me encierro en el sótano a esperar que afuera se pongan de acuerdo". Yo francamente no creo que se logren poner de acuerdo antes de que me muera.
Archivado en: