José Antonio Rojas Caballero regresó este miércoles a contar a CiberCuba el final de su historia. Lo hizo un año después de entrar en directo en esta plataforma, desde un hospital de Santiago de Cuba, donde su hijo, Manuel Alejandro, en aquel momento, con 24 años, y paciente de fibrosis quística, llevaba tiempo ingresado luchando por poder respirar.
Un año después, la familia vive en España y Manuel Alejandro coge solo el autobús (la guagua) para ir al hospital con su concentrador de oxígeno, se pone él mismo sus inyecciones y ahora está a la espera de un trasplante de pulmón que en Cuba era imposible y que en España es gratis porque hay sanidad pública, universal, gratuita y de calidad.
En marzo de 2025, Tony habló desde el Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba, donde Manuel llevaba más de 120 días ingresado con la función pulmonar reducida al 25% y sin acceso a medicamentos esenciales. Los médicos cubanos hablaban a diario de la gran probabilidad que había de que muriese y le pedían al padre que fuera fuerte, dando a entender que se preparara para lo peor.
La salida hacia España fue posible gracias a la visibilización del caso a través de CiberCuba y al trato que Tony describe como "siete estrellas" por parte del consulado español.
"Tuve que llegar (al Consulado español) con Manuel en brazos, porque no tenía otra opción. Cianótico, azul, con la saturación de oxígeno en 40. Cosas dolorosas", relató.
También contó que estuvo muy sometido a presiones, que llegaron a insinuarle que todo lo que hacía no era por la salud de su hijo sino, de manera oportunista, para poder salir de Cuba. Pero aguantó la presión y hoy su vida ha cambiado porque ha cambiado la vida de su hijo que ya no lucha por respirar sino un trasplante de pulmón.
A las madres cubanas de niños con fibrosis quística que están atravesando penurias en Cuba por falta de pancreatinas, de luz eléctrica y de alimentos les da ánimo y les dice que sigan luchando por las vidas de sus hijos.
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