La representante republicana María Elvira Salazar protagonizó ayer un tenso y acalorado intercambio con el congresista demócrata Jonathan Jackson durante una audiencia del Subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, en Washington.
El choque se desencadenó cuando Jackson, quien visitó Cuba del uno al seis de abril junto a la también demócrata Pramila Jayapal, invitó a Salazar a acompañarle en un futuro viaje a la isla. La presidenta del subcomité aceptó el reto con ironía y desplegó una encendida defensa de la comunidad del exilio cubano y una dura crítica al régimen castrista.
"Yo represento a la comunidad del exilio cubano en Miami. La comunidad del exilio cubano ha estado enviando ocho mil millones de dólares durante los últimos diez años a Cuba. Los cubanos en la isla viven del trabajo de mis electores", afirmó Salazar.
La congresista fue directa al señalar la naturaleza del régimen: "El régimen cubano está en el negocio del poder, no en el de alimentar a los cubanos".
Cuando Jackson pidió que se dejara descansar en paz a Fidel Castro —señalando que llevaba casi una década muerto—, Salazar respondió sin titubear: "No. Querría que estuviera ardiendo en el infierno, no en paz. Ya hemos terminado la Pascua".
La representante por el Distrito 27 de Miami fue contundente sobre la legitimidad del sistema político cubano: "Estos son los hechos: el régimen cubano no está en el negocio de alimentar... no es un régimen ni un gobierno; no ha habido una elección en los últimos 65 años. Yo sería el primero en decir: que los cubanos decidan quién quieren que los gobierne".
Salazar calificó a la revolución castrista en términos históricos: "Los cubanos, lamentablemente, han caído en manos de la revolución más malvada desde la llegada de Cristóbal Colón al hemisferio occidental".
La congresista también evocó el potencial desperdiciado de Cuba: "Ojalá Fidel Castro hubiera tomado un camino diferente y hubiera permitido la prosperidad. Podríamos ser Taiwán, Singapur, Hong Kong, a solo 90 millas de Estados Unidos. Pero él eligió el mal, y eligió dedicarse al poder en lugar de alimentar a su pueblo".
Sobre el acercamiento de Barack Obama al régimen, Salazar fue igualmente crítica: "El presidente Obama le dio la oportunidad al régimen de Castro de darle todo a cambio de nada. ¿Y qué hicieron con Obama? Le escupieron". Y añadió: "Al final fracasó, porque no les importa la libertad, solo les importan ellos mismos".
Ante la invitación de Jackson a viajar juntos a La Habana, Salazar respondió: "Me encantaría ir con usted a La Habana. Sería un honor. Pero si usted les pregunta, estoy seguro de que me dejarían entrar con usted, pero al final sé a quién represento y he escuchado esta historia desde que nací".
Jackson replicó que el lenguaje de Salazar era "hiperbólico" y "prima hermana de la invención", a lo que la congresista respondió recordando que la historia del Partido Demócrata con Cuba habla por sí sola.
En la misma audiencia, titulada "América Latina tras la caída de Maduro", Salazar había pronunciado otra declaración de impacto: "El régimen comunista en Cuba está en soporte vital. Trump solo tiene que desconectarlo".
También señaló que los cubanos han perdido el miedo y la creencia en la invencibilidad del régimen Castro, que ha vivido en el alma de cada cubano durante los últimos 65 años.
"Cuando la gente pierde el miedo, la dictadura está a punto de perderlo todo", concluyó Salazar.
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