Una monja cubana, conocida como hermana Odita, de la congregación de las Hermanas del Amor de Dios, se quebró emocionalmente ante las cámaras al agradecer los donativos de alimentos para una guardería que atiende a 80 niños de familias vulnerables en La Habana Vieja.
El testimonio fue compartido por el usuario de Instagram Álvaro Cuadrado en colaboración con la organización humanitaria Fundación Hambre Cero. Las declaraciones de la monja cubana generaron una ola de mensajes de solidaridad.
"Quiero agradecerles en nombre de todas las familias de los niños de la guardería, y en nombre de todas las personas en Cuba que gracias a ustedes están comiendo hoy", expresó la religiosa entre lágrimas y con la voz entrecortada.
"El desafío diario es encontrar lo que se necesita para cocinar en Cuba. Atendemos a un total de 80 niños del entorno de La Habana Vieja, de familias vulnerables, con serios problemas económicos, muchas veces son hijos de madres solteras. El objetivo es ayudarlos en el cuidado, la alimentación y también en su educación", dijo Odita.
"En Cuba el tema de la alimentación es bastante serio, por la situación económica, política y social que está viviendo el país. Se necesita apoyar mucho a las familias, por la inflación tan grande que hay y la escasez de alimentos".
Odita se emocionó por una razón muy sensible y espiritual en medio de abandono que sufren millones de cubanos: "Saber que hay gente a la que todavía le importamos".
"Tras bambalinas podemos llorar y preocuparnos, pero a las siete y media de la mañana, cuando esa puerta se abre, los niños que entran aquí no pueden encontrar problemas ni necesidades, sino alegría. Queremos que sientan que hay gente dispuesta a recibirlos, que se sientan bien en esta casa, y que al menos durante las ocho horas que están aquí puedan desconectarse de la realidad que se vive de esa puerta para afuera".
La guardería, ubicada en la Calle Muralla número 60 de La Habana Vieja, forma parte de una red de asistencia impulsada por organizaciones religiosas y humanitarias que intentan paliar la grave crisis alimentaria que atraviesa Cuba, ante la incapacidad del Estado para garantizar una alimentación básica a su población.
La escena refleja una realidad cada vez más extendida en la isla, donde uno de cada diez niños sufre pobreza alimentaria severa, según datos recientes que evidencian el deterioro de las condiciones de vida en el país.
Las encuestas y testimonios recogidos en los últimos meses confirman que el 80% de los cubanos considera la situación actual peor que la del Período Especial, lo que sitúa la crisis presente como la más profunda en décadas.
Preguntas frecuentes sobre la crisis alimentaria en Cuba y el papel de las organizaciones religiosas
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la situación de la crisis alimentaria en Cuba en 2026?
En 2026, la crisis alimentaria en Cuba es considerada por el 80% de la población como peor que el Período Especial de los años 90. Uno de cada diez niños sufre de pobreza alimentaria severa, y hay un deterioro generalizado en las condiciones de vida, lo que ha llevado a una mayor dependencia de la ayuda humanitaria y religiosa.
¿Cómo están respondiendo las organizaciones religiosas a la crisis alimentaria en Cuba?
Las organizaciones religiosas en Cuba han asumido un papel crucial en la asistencia social, distribuyendo alimentos y ofreciendo apoyo a los más vulnerables. Iglesias y grupos religiosos están supliendo las carencias básicas que el Estado no puede cubrir, organizando repartos de comida y recogiendo donaciones de la diáspora cubana.
¿Qué impacto tienen las acciones de solidaridad ciudadana en Cuba?
Las acciones de solidaridad ciudadana han tenido un impacto significativo en Cuba, proporcionando alivio inmediato a personas en situación de necesidad. Iniciativas de creadores de contenido, iglesias y ciudadanos comunes han logrado repartir alimentos y productos básicos, mostrando una solidaridad que contrasta con la falta de respuesta estructural del gobierno.
¿Qué papel juega la comunidad internacional en la crisis alimentaria de Cuba?
La comunidad internacional ha jugado un papel importante al proporcionar donaciones y apoyo a través de organizaciones humanitarias y religiosas. Iniciativas como las de hambrecero.es han generado una ola de solidaridad internacional, destacando la importancia de la ayuda externa en el contexto de la crisis alimentaria en Cuba.
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