Un médico cubano, bajo condición de anonimato por temor a represalias, reveló a CiberCuba los mecanismos mediante los cuales el Estado controla y limita la salida del país de los profesionales de la salud, incluso en viajes por motivos personales y humanitarios.
El testimonio, respaldado por la copia de planilla que los galenos se ven obligados a firmar –incluyendo el motivo "justificación" del viaje–, describe un proceso marcado por solicitudes obligatorias, demoras indefinidas y ausencia total de garantías legales para quienes intentan emigrar o simplemente viajar al extranjero.

Según detalla, los médicos deben presentar una solicitud formal ante el Ministerio de Salud Pública para obtener autorización de salida, ya sea temporal o definitiva.
Este trámite incluye información personal, laboral y los motivos del viaje, además de requerir la aprobación de múltiples niveles administrativos, desde la dirección de su centro de trabajo hasta instancias municipales, provinciales y, en última instancia, el propio ministro de Salud.
En la práctica, explica, el proceso obliga a que cada solicitud pase por el director de la entidad, luego por el director municipal de Salud, posteriormente por el nivel provincial —donde se debe justificar que no se afectará la calidad ni la continuidad del servicio— y finalmente por una decisión central que puede aprobar o denegar el viaje.
El documento establece que incluso para viajes particulares, como vacaciones o visitas familiares, el profesional debe justificar su solicitud y esperar una decisión final que puede ser aprobada o denegada sin explicación clara.
En muchos casos, asegura la fuente, las peticiones quedan sin respuesta durante meses o años, incluso sobrepasa los cinco años establecidos, lo que en la práctica bloquea cualquier posibilidad de salida.
“Un médico especialista cubano puede haber trabajado 10, 12 o más años, luego de su formación de posgrado (...), y aun así encontrarse en la imposibilidad de tomar un avión para abrazar a su hijo. Eso no es política sanitaria, es una forma moderna de esclavitud”, denunció.
“Las solicitudes se pierden, no hay constancia escrita de negativa y eso impide cualquier reclamación legal”, añade el médico, quien afirma que este vacío administrativo deja a los especialistas en una situación de total indefensión.
El sistema, conocido entre profesionales como “regulación”, no solo limita la movilidad, sino que también genera consecuencias personales severas.
Muchos médicos permanecen separados de sus familias en el exterior durante largos períodos, sin posibilidad de reunificación: "Y al régimen les importa un bledo".
"Un médico separado de su familia durante años, impedido de emigrar, sometido a incertidumbre crónica, bajo amenaza laboral constante, es un trabajador de la salud cuya salud mental, dignidad y derechos son vulnerados", sentenció.
La denuncia también apunta a una contradicción que describe como evidente: familiares directos de altos funcionarios residen en el extranjero, “disfrutando de la libertad de movimiento que se niega sistemáticamente a los médicos”, en lo que califica como una práctica de doble rasero dentro del propio régimen.
A esto se suma el riesgo de represalias. Según el testimonio, expresar inconformidad puede derivar en sanciones laborales, pérdida del puesto o presiones indirectas sobre familiares, lo que refuerza el silencio entre los afectados.
Incluso, si estás en medio del proceso de solicitar la salida definitiva del país, y emites alguna queja, el tiempo de espera, como reprimenda, puede extenderse hasta lo establecido: cinco años, y en muchos casos, incluso más.
“Escribo desde el anonimato no por cobardía, sino porque un sistema penaliza la disidencia y silencia la verdad”, señala el galeno, que describe la separación prolongada de familias como una de las consecuencias más dolorosas de estas restricciones.
Subrayó que, pese a haber dedicado su vida a la salud, hoy son los miembros del sector quienes enfrentan una situación de vulnerabilidad, “sin representación legal, sin sindicato, sin voz pública”, frente a un sistema que condiciona su futuro profesional y personal.
También advierte que busca dejar constancia de una realidad que, asegura, tendrá consecuencias: el daño “medido en años de vida, en familias rotas y en dignidades aplastadas”, mientras recuerdan que el derecho a salir de cualquier país, incluido el propio, está reconocido internacionalmente y “no tiene excepción”.
El caso pone en evidencia un sistema que, más allá de regulaciones administrativas, condiciona la libertad de movimiento de miles de profesionales en Cuba, quienes, pese a años de formación y servicio, no pueden decidir libremente sobre su propio futuro.
Preguntas Frecuentes sobre el Control del Régimen Cubano sobre los Médicos
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el proceso que deben seguir los médicos cubanos para salir del país?
Los médicos cubanos deben presentar una solicitud formal ante el Ministerio de Salud Pública para obtener autorización de salida, ya sea temporal o definitiva. Este proceso incluye la aprobación de múltiples niveles administrativos, desde la dirección de su centro de trabajo hasta instancias municipales, provinciales y, en última instancia, el propio ministro de Salud. La falta de plazos claros y garantías de respuesta puede extender este proceso durante años.
¿Por qué se considera que el sistema de control de movilidad de médicos en Cuba es una forma de esclavitud moderna?
El sistema es calificado como una forma de esclavitud moderna porque, además de restringir la libertad de movimiento de los profesionales de la salud, el régimen retiene una parte significativa de los salarios que los médicos ganan en el extranjero. Esto, sumado a las amenazas de represalias y la separación prolongada de sus familias, coloca a los médicos en una situación de vulnerabilidad y control extremo por parte del Estado.
¿Cómo afecta el sistema de "regulación" a los médicos cubanos y sus familias?
El sistema de "regulación" mantiene a muchos médicos separados de sus familias en el extranjero durante largos períodos, sin posibilidad de reunificación. Esta separación forzada tiene un impacto emocional profundo tanto en los médicos como en sus familiares, afectando la salud mental y las relaciones personales de todos los involucrados.
¿Qué consecuencias enfrentan los médicos cubanos que deciden abandonar las misiones en el extranjero?
Los médicos cubanos que deciden abandonar las misiones son calificados como "desertores" por el régimen, enfrentando sanciones que incluyen hasta ocho años de prohibición de regresar a Cuba. Esta medida resulta en la separación forzada de sus familias y limita sus oportunidades laborales en el extranjero debido a presiones del régimen cubano sobre las autoridades locales de los países anfitriones.
¿Qué impacto tiene el control del régimen cubano sobre los médicos en el sistema de salud de la isla?
El control del régimen sobre los médicos contribuye al deterioro del sistema sanitario en Cuba, ya que muchos profesionales emigran o abandonan la medicina debido a las precarias condiciones laborales y la falta de recursos. Esto agrava la crisis de personal y recursos en los hospitales de la isla, afectando la calidad de atención a los pacientes.
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