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Un rayo de esperanza emerge en medio del drama que vive la familia de Gerardo Fiol, el recluso cubano que fue brutalmente atacado en prisión cuando le faltaban apenas ocho días para salir en libertad.
Según informó este viernes su hermano, el opositor Enrique Piñeiro Azahares, Fiol ha comenzado a mostrar signos de mejoría tras la operación a la que fue sometido en Bayamo. En la mañana de hoy, los médicos le retiraron la entubación y el paciente ya respira por sí mismo.
Aunque su estado sigue siendo delicado, el parte médico lo reporta como estable dentro de la gravedad. Horas más tarde, Piñeiro Azahares confirmó otro avance significativo: el recluso recuperó el habla y fue autorizado a ingerir alimentos líquidos.
La evolución ha sido recibida con alivio por familiares y amigos, que durante días han vivido con angustia tras el violento episodio ocurrido en la cárcel de San Ramón, en Campechuela. Según la denuncia inicial, Fiol fue golpeado en la cabeza con un objeto contundente por otro recluso, lo que le provocó un hematoma epidural que obligó a una intervención quirúrgica de urgencia.
Sin embargo, la mejoría médica no ha calmado las denuncias. Su hermano insiste en que el ataque no fue un hecho aislado, sino una represalia vinculada a su postura crítica frente al régimen cubano. En sus declaraciones, asegura que el presunto agresor no es reconocido dentro del penal y habría sido “desaparecido”, lo que alimenta sospechas sobre un posible encubrimiento.
“Esto no se va a quedar así”, advirtió, al tiempo que reiteró su intención de exigir justicia e investigar lo ocurrido hasta las últimas consecuencias.
El caso continúa generando indignación, no solo por la brutalidad del ataque, sino por las circunstancias en que ocurrió: un preso a punto de recuperar su libertad que terminó debatiéndose entre la vida y la muerte.
Mientras Fiol lucha por recuperarse, su familia mantiene el llamado a visibilizar el caso, en medio de un contexto marcado por denuncias recurrentes de violencia y falta de garantías para las personas privadas de libertad en Cuba.
Preguntas frecuentes sobre el caso de Gerardo Fiol y la situación de los presos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué le ocurrió a Gerardo Fiol en prisión?
Gerardo Fiol fue brutalmente atacado en la cárcel de San Ramón por otro recluso cuando le faltaban ocho días para recuperar su libertad. Fue golpeado en la cabeza con un objeto contundente, lo que le provocó un hematoma epidural y requirió una intervención quirúrgica de urgencia.
¿Cuál es el estado de salud actual de Gerardo Fiol?
Tras la intervención médica, Gerardo Fiol ha mostrado signos de mejoría. Los médicos le retiraron la entubación, ya puede respirar por sí mismo, ha recuperado el habla y ha sido autorizado a ingerir alimentos líquidos. Su estado sigue siendo delicado, pero es considerado estable.
¿Qué sospechas existen sobre el ataque a Gerardo Fiol?
La familia de Fiol, especialmente su hermano Enrique Piñeiro Azahares, sospecha que el ataque fue una represalia por su postura crítica contra el régimen cubano. Aseguran que el agresor no es reconocido dentro del penal y que habría sido "desaparecido", insinuando un posible encubrimiento del incidente.
¿Cómo se compara el caso de Gerardo Fiol con otros incidentes en el sistema penitenciario cubano?
El caso de Gerardo Fiol no es un incidente aislado. Existen múltiples denuncias de violencia y represalias en el sistema carcelario cubano, especialmente contra presos políticos y activistas. Casos como el de Félix Navarro y Duannis León Taboada también destacan por la brutalidad de los ataques y la falta de atención médica adecuada.
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