El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó al régimen cubano de permitir operaciones de inteligencia de potencias rivales como China y Rusia en su territorio, y lanzó una advertencia directa desde Washington sobre lo que calificó como una amenaza inaceptable para la seguridad nacional estadounidense.
«No vamos a permitir que ningún aparato militar, de inteligencia o de seguridad extranjero opere con impunidad a solo 90 millas de las costas de Estados Unidos. Eso no va a ocurrir bajo la presidencia de Donald Trump», afirmó Rubio durante una entrevista con Fox News, grabada el lunes en el Salón Thomas Jefferson del Departamento de Estado y difundida oficialmente este martes.
El jefe de la diplomacia estadounidense fue más allá de la crítica política tradicional y situó a Cuba en el centro de un tablero geopolítico marcado por la confrontación con potencias adversarias.
Según denunció, el régimen de La Habana no solo ha fracasado en la gestión económica del país, sino que ha facilitado activamente la presencia de actores extranjeros con intereses contrarios a Washington.
«Han dado la bienvenida a adversarios de Estados Unidos para operar dentro del territorio cubano en contra de nuestros intereses nacionales, con total impunidad», sostuvo.
Cuba en el tablero geopolítico: Espionaje, alianzas y presión de EE.UU.
Las acusaciones de Rubio encuentran respaldo en informes recientes.
Un estudio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) identificó al menos cuatro instalaciones de inteligencia de señales operadas por China en la isla: Bejucal, El Wajay, Calabazar y El Salao.
Esta última, ubicada en Santiago de Cuba, a apenas 70 millas de la Base Naval de Guantánamo, ha sido objeto de especial preocupación por su capacidad tecnológica.
De acuerdo con imágenes satelitales analizadas hasta marzo de 2024, estas instalaciones han experimentado una expansión progresiva desde 2021 y cuentan con sistemas capaces de rastrear señales a miles de kilómetros, lo que amplía significativamente el alcance de vigilancia sobre territorio estadounidense y la región.
A la presencia china se suma la actividad rusa.
Moscú mantiene una base de inteligencia en Cuba y, según estimaciones citadas por funcionarios estadounidenses, ha reclutado a miles de cubanos para combatir en Ucrania desde 2022, en cifras que podrían alcanzar los 20,000.
En este contexto, Washington ha intensificado sus operaciones de monitoreo.
En febrero de este año, un avión espía de la Fuerza Aérea de Estados Unidos sobrevoló la costa cubana como parte de la Operación Southern Spear, con el objetivo de evaluar capacidades militares y sistemas de defensa en la isla.
Las declaraciones de Rubio se inscriben dentro de una estrategia de presión máxima impulsada por la administración de Donald Trump desde inicios de año.
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