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El Departamento de Estado de EE.UU. emitió este miércoles una nota oficial en la que reiteró públicamente su oferta de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, condicionada a que el régimen de La Habana lo permita.
El comunicado, firmado por la Oficina del Portavoz, señala que Washington ha realizado «numerosas ofertas privadas» al régimen cubano —incluyendo apoyo para internet satelital gratuito y los 100 millones en ayuda humanitaria— y que La Habana las ha rechazado todas.
Según el Departamento de Estado, la ayuda sería distribuida en coordinación con la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes confiables, deliberadamente para evitar la intermediación del Estado cubano.
El comunicado emplazó directamente al régimen: «La decisión recae en el régimen cubano de aceptar nuestra oferta de asistencia o negar ayuda crítica que salva vidas y, en última instancia, rendir cuentas ante el pueblo cubano por interponerse en el camino de esa asistencia crítica».
El Departamento de Estado también subrayó que el sistema comunista cubano «solo ha servido para enriquecer a las élites y condenar al pueblo cubano a la pobreza».
La oferta había sido revelada por primera vez el pasado jueves por el secretario de Estado Marco Rubio desde Roma, un día después de reunirse con el Papa León XIV en el Vaticano, encuentro en el que Cuba y la ampliación de la ayuda humanitaria fueron el tema central.
En aquella ocasión, Rubio fue directo: «Le hemos ofrecido al régimen 100 millones de dólares en ayuda humanitaria que, lamentablemente, hasta ahora no han aceptado distribuir para ayudar al pueblo de Cuba».
El secretario de Estado también precisó que ya se habían distribuido seis millones de dólares a través de Cáritas y la Iglesia Católica como parte de la respuesta al huracán Melissa, que impactó el oriente de Cuba el 29 de octubre de 2025 como categoría tres, afectando a más de 2,2 millones de personas y causando más de 16,000 derrumbes totales o parciales.
En total, EE.UU. había comprometido nueve millones de dólares en ayuda post-Melissa hasta ese momento, beneficiando a unas 24,000 personas en Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Granma y Guantánamo.
La respuesta del régimen ha sido de negación y confrontación. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla publicó el martes en X que la oferta de 100 millones era una «fábula» y una «mentira», negando haber recibido oferta formal alguna.
Rodríguez Parrilla exigió precisar quién aportaría el dinero, si sería en efectivo o en especie, a qué empresa se le comprarían los productos y cuándo se habría ofrecido oficialmente, y cerró con una pregunta retórica: «¿No sería más fácil levantar el cerco de combustible?».
El viceministro Carlos Fernández de Cossío calificó la ayuda de «sucio negocio político», mientras el embajador cubano en Bélgica la tildó de «limosnas».
Este miércoles, el mismo día del anuncio del Departamento de Estado, Rodríguez insistió en advertir sobre un posible «baño de sangre» si EE.UU. tomara acciones militares contra Cuba, en lo que analistas interpretan como un intento de desviar la atención de la oferta humanitaria.
El anuncio se produce en el marco de una escalada sostenida de presión estadounidense: desde enero de 2026, la administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones contra el régimen, interceptado al menos siete tanqueros y reducido las importaciones energéticas de la isla entre el 80% y el 90%.
El pasado jueves, Rubio también anunció sanciones directas contra GAESA —el conglomerado militar que controla entre el 40% y el 70% de la economía formal cubana— su presidenta ejecutiva Ania Guillermina Lastres Morera, la empresa minera Moa Nickel S.A., 12 funcionarios adicionales, siete entidades militares y tres buques.
La oferta de 100 millones de dólares coloca al régimen en una posición políticamente incómoda: aceptarla implica reconocer la legitimidad del canal independiente de la Iglesia Católica; rechazarla significa asumir públicamente la responsabilidad de negar ayuda a su propia población en medio de la peor crisis humanitaria de Cuba en décadas.
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