Una cubana que había sido liberada incorrectamente en EE.UU. con un formulario I-220A logró obtener la residencia permanente después de que un supervisor de ICE (Servicio de Inmigracion y Aduanas) reconociera el error y le concediera el parole antes de que fuera detenida.
Tras solicitar la residencia ante USCIS, fue puesta en proceso de Corte migratoria, y en una primera audiencia la jueza otorgó un mes para presentar toda la documentación antes de la audiencia final, en la que finalmente recibió la residencia, según explicó la abogada de inmigración Liudmila Marcelo en su programa semanal junto a la periodista Tania Costa.
Marcelo añadió que su clienta había entrado a Estados Unidos por la frontera y fue sometida a una entrevista de miedo creíble. No la superó en primera instancia con oficiales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), pero sí obtuvo el miedo creíble tras pedir revisión ante un juez. Pese a ello, fue liberada con una I-220A en lugar del parole formal que exige la ley en esos casos.
Sin representación legal, la mujer acudió a una cita con ICE en Miramar, Florida, donde fue detenida y pasó casi todo el día —desde temprano en la mañana hasta entrada la tarde-noche— a punto de ser trasladada a un centro de detención.
En el último instante, antes de que la subieran al autobús, un supervisor se acercó y le dijo: «Lo sentimos mucho. Contigo cometimos un error. Aquí tienes tu parole».
Marcelo describió el momento como excepcional. «Es de esos milagros que uno siempre está esperando que sucedan, pero casi nunca pasan, y a ella le sucedió».
Con el parole en mano, la clienta acudió al despacho de Liudmila Marcelo. La jueza asignada al caso fijó la audiencia para apenas un poco más de un mes después, en abril, aunque advirtió que debía abonar 2,980 dólares y preguntó expresamente si la clienta quería aplicar ante ella.
Marcelo no dudó: «Ella quiere aplicar con la Corte porque sabia que en un mes tendría la decisión de su residencia. USCIS tiene pausa para todos los ajustes de estatus de cubanos así que ni con el parole la iba a tener tan rápido como con la Corte".
«Nos mantuvimos fuertes, le hicimos su aplicación, todo lo que había que hacer, y fuimos el lunes, y efectivamente la jueza le otorgó la residencia», relató la abogada. La clienta cumplía con todos los requisitos exigidos en la Ley de Ajuste Cubano.
Este es el segundo caso en dos semanas consecutivas en que la abogada Liudmila Marcelo logra residencia para una portadora de I-220A. El 6 de mayo, la abogada había obtenido una victoria similar en la Corte de Inmigración de Orlando.
Marcelo aprovechó el caso para alertar sobre un punto crítico en las entrevistas: las preguntas sobre afiliaciones políticas en Cuba. Fiscales y jueces están poniendo especial énfasis en la pertenencia al CDR, al Partido Comunista y otras organizaciones. En este caso, la jueza llegó a preguntar si la clienta había sido pionera.
Sobre el CDR, Marcelo fue contundente: «Es obligatorio registrarte en un libro de direcciones del CDR cuando tienes 14 años, sin dar tú tu consentimiento, ni siquiera tus padres. Eso no significa que tú perteneces». Según la abogada, «pertenecer significa participar en las actividades del CDR, en actos de repudio, en actos políticos, ser miembro de la directiva».
La respuesta correcta, explicó, es: «Sí, yo estaba incluido en la lista del CDR, pero no era un miembro activo del CDR».
La clienta era médico en Cuba sin ser militante del partido, lo que también generó preguntas. Marcelo aclaró que el partido facilita el acceso universitario pero no lo impide; sin embargo, quienes no están integrados políticamente reciben peores ubicaciones laborales al graduarse.
Al cierre del programa, Marcelo confirmó que tiene cinco entrevistas de I-485 programadas ante USCIS: una el 18 de mayo para una clienta con I-220A y otra el 2 de junio para una familia de cuatro personas, lo que sugiere que la pausa migratoria no se ha endurecido de nuevo para sus casos. «Si me las cancelan, es que la pausa sigue; si acudimos a la cita», concluyó.
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