Donald Trump calificó este viernes su visita de Estado a China como «un éxito tremendo» y «momento histórico», al descender del Air Force One en la Casa Blanca.
«Todo lo que puedo decir es que fue un gran éxito... Hicimos grandes acuerdos. Hicimos grandes acuerdos comerciales... Han pasado muchas cosas y ustedes las irán conociendo, pero fue un éxito tremendo. Creo que realmente fue un momento histórico», declaró el presidente estadounidense sobre su viaje, que tuvo lugar del 13 al 15 de mayo.
La visita fue la primera de un mandatario estadounidense en ejercicio a China en casi nueve años, desde la de Barack Obama en 2017, y se enmarcó en la consolidación de la tregua comercial pactada en la cumbre de Busan el 30 de octubre de 2025, donde Trump y Xi Jinping se reunieron cara a cara por primera vez en seis años al margen de la cumbre APEC.
El punto central de la agenda fue la reunión bilateral con Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo el jueves, una sesión de aproximadamente dos horas seguida de un banquete de Estado.
Trump también reveló haber visitado la residencia privada de Xi en Zhongnanhai, un acceso raramente concedido a líderes extranjeros: «Fui al lugar donde él vive… Almorzamos juntos», afirmó.
Entre los anuncios comerciales destacó el compromiso chino de comprar más de 200 aviones Boeing, con posibilidad de llegar a 750 aeronaves si las primeras entregas son satisfactorias.
El representante comercial Jamieson Greer anunció además que China se comprometió a compras agrícolas de «miles de millones en doble dígito» anuales durante tres años, incluyendo soja, energía y dispositivos médicos.
Sin embargo, los mercados respondieron con escepticismo: los futuros de soja cayeron más de 36 centavos por bushel tras la cumbre ante la falta de detalles concretos, y medios como NBC News señalaron que Trump regresó «con muy pocos triunfos claros».
Trump invitó formalmente a Xi Jinping y a su esposa Peng Liyuan a visitar Estados Unidos el 24 de septiembre de 2026, y calificó la relación bilateral como algo que «va a ser mejor que nunca».
La relación con Cuba también sobrevoló la visita. China pidió a Washington que levante el embargo y las sanciones contra la isla, y al regresar a la Casa Blanca un periodista preguntó directamente a Trump sobre el tema, sin obtener respuesta detallada.
Días antes de viajar a Pekín, Trump había publicado en Truth Social: «Cuba está pidiendo ayuda, ¡y vamos a hablar!», y ante la prensa declaró: «Cuba no está bien. Es una nación fallida, y hablaremos de Cuba en el momento adecuado».
La administración Trump acumula más de 240 sanciones contra Cuba desde enero de 2026, incluyendo una orden ejecutiva del primero de mayo con sanciones secundarias contra entidades extranjeras que operen con la isla, y sanciones directas contra el conglomerado empresarial del régimen GAESA, anunciadas por el secretario de Estado Marco Rubio el 7 de mayo.
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