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La Casa Blanca publicó este lunes un extenso documento oficial titulado «Acciones de la Administración Trump para Terminar con las Regulaciones de Energía Verde», que resume decenas de medidas de desregulación ambiental y energética adoptadas desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025.
El documento, compartido directamente por el presidente Donald Trump en su red social, abarca acciones de múltiples agencias federales —la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el Departamento del Interior (DOI), el Departamento de Energía (DOE), el Departamento de Agricultura (USDA) y otras— orientadas a desmantelar el marco regulatorio que favorecía las energías renovables y a acelerar los proyectos de petróleo, gas y carbón.
Una de las medidas más llamativas es la reducción del proceso de permisos ambientales bajo la Ley de Política Ambiental Nacional (NEPA) de varios años a un máximo de 28 días. «Los nuevos procedimientos de permisos reducirán un proceso de varios años a solo 28 días como máximo», señala el documento.
Ocho agencias federales eliminaron todos los requisitos procedimentales de análisis ambiental para sus permisos y préstamos, mientras que el Consejo de Calidad Ambiental adoptó 101 nuevas exclusiones categóricas bajo NEPA, lo que significa que 101 actividades quedan exentas de cualquier revisión ambiental.
El texto también detalla que diversas agencias retiraron la consideración del «costo social del carbono» de sus procesos de decisión, con el argumento de que «las preocupaciones climáticas no deben inflar los costos para los consumidores».
En materia de carbón, el DOI puso fin a la moratoria federal de arrendamiento carbonífero y rescindió los requisitos de declaraciones de impacto ambiental para arrendamientos en más de 3 millones de acres. La EPA, por su parte, derogó las enmiendas de 2024 a las normas de emisiones de mercurio para plantas eléctricas de carbón y petróleo, revirtiendo a los estándares de 2012.
El documento también anuncia que el DOI, el USDA y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército reformaron los permisos para «priorizar plantas de energía densa como gas natural, nuclear y carbón», mientras minimizan los proyectos eólicos y solares, calificados de «poco confiables y ambientalmente destructivos».
En cuanto a los vehículos eléctricos, los mandatos del estado de California fueron anulados por el Congreso mediante la Ley de Revisión del Congreso, y el Departamento de Transporte propuso reducir los estándares de eficiencia de combustible a niveles alcanzables por motores de combustión interna.
En Alaska, el DOI reabrió 1,56 millones de acres de la Llanura Costera del Refugio Nacional de Vida Silvestre Ártico (ANWR) para arrendamiento de petróleo y gas, y aprobó un plan que reabre casi el 82% de la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska —23 millones de acres— a la industria extractiva.
A nivel internacional, la Casa Blanca anunció la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales «que ya no sirven a los intereses estadounidenses», entre ellas la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
En el sector financiero, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), la FDIC y la Reserva Federal se retiraron de la red climática NGFS y eliminaron los principios de gestión de riesgo climático para grandes instituciones financieras. La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) desmanteló su Unidad de Riesgo Climático.
El DOE eliminó 47 regulaciones consideradas onerosas, incluyendo estándares de eficiencia para electrodomésticos, requisitos de gas natural y normas de edificios de cero emisiones. La EPA, además, cerró su departamento de justicia ambiental.
Trump también rescindió seis órdenes ejecutivas de la administración Biden sobre clima y energía limpia, entre ellas la que implementaba la Ley de Reducción de la Inflación.
Esta publicación representa el balance más completo hasta la fecha de la política de «dominancia energética» que Trump ha impulsado desde su regreso a la Casa Blanca, apostando abiertamente por los combustibles fósiles frente a las energías renovables.
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